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26 marzo 2016 6 26 /03 /marzo /2016 15:08

REDACCIÓN CENTRAL, 26 Mar. 16 / 12:04 am (ACI).- Hoy se lleva a cabo la celebración del Sábado Santo, la Iglesia Católica medita la pasión y muerte del Señor, así como su descenso a los infiernos, y espera en oración su resurrección, se realiza además la Vigilia Pascual que concluye con la Liturgia Eucarística.

Durante este día se le da especial atención a la Santísima Virgen María acompañándola en su soledad que vela junto a la tumba de su amado Hijo.

Durante la Vigilia Pascual se realiza tres actos importantes que inicia con la Celebración del fuego en donde el sacerdote bendice el fuego y enciende el cirio pascual. En este acto se entona el Pregón Pascual que es un poema escrito alrededor del año 300 que proclama que Jesús es el fuego nuevo.

Se da también la liturgia de la Palabra donde se leen siete lecturas, desde la Creación hasta la Resurrección, siendo la lectura del líbro del Éxodo la más importante que narra el paso de los israelitas por el Mar Rojo cuando huían de las tropas egipcias siendo así salvados por Dios, de la misma manera recuerda que Dios esta noche nos salva por su Hijo.

El tercer acto es cuando la Iglesia entera renueva sus promesas bautismales renunciando a Satanás a sus seducciones y a sus obras, se bendice la pila bautismal o un recipiente en representación y se recita la letanía de los Santos que nos une en oración con la Iglesia militante y triunfante.

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25 marzo 2016 5 25 /03 /marzo /2016 15:38

REDACCIÓN CENTRAL, 25 Mar. 16 / 01:25 am (ACI).- La Solemnidad de la Anunciación coincide en muchos países del mundo con el Día del Niño por Nacer, que se celebra cada 25 de marzo y que busca conmemorar, promover y defender la vida humana desde que ha sido concebida en el vientre de la madre.

En diciembre de 1998, esta fecha fue instituida en Argentina, por el presidente Carlos Saúl Menem. Este, a pocos días de celebrarse esta fiesta en 1999, alentó a los presidentes de toda América Latina a sumarse a esta iniciativa.

San Juan Pablo II le remitió una carta al presidente argentino alentando a que “la celebración del ‘Día del niño por nacer’ favorezca una opción positiva en favor de la vida y del desarrollo de una cultura orientada en este sentido, que asegure la promoción de la dignidad humana en todas las situaciones".

En 1999, esta celebración fue acogida legalmente por Guatemala y Costa Rica, mientras que Nicaragua la asumió al año siguiente. En República Dominicana esta fecha fue aprobada a inicios de 2001 y en Perú por ley en 2002.

La fiesta también es celebrada el 25 de marzo en El Salvador, Uruguay, España, México, Austria, Eslovaquia, Cuba y Filipinas. Ecuador también se sumó desde 2006, mientras que Chile celebrará hoy esta fiesta por segunda vez de forma oficial.

Con ocasión del Día del Niño por Nacer se han convocado diversas manifestaciones, como la reciente Marcha por la Vida en Lima (Perú) del 12 de marzo que reunió a más de 750 mil personas.

En Chile la agrupación Siempre por la Vida, proyecto de la Fundación ChileSiempre, convocó por segundo año consecutivo una celebración por el Día del niño que está por nacer y la adopción. Asimismo se manifestaron en rechazo a la aprobación del aborto en las tres causales por la Cámara de Diputados. El evento se realizó el 21 de marzo en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de La Moneda.

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25 marzo 2016 5 25 /03 /marzo /2016 15:07

VATICANO, 24 Mar. 16 / 05:50 am (ACI).- El Papa Francisco presidió esta mañana (hora local) la Misa Crismal en la Basílica de San Pedro en la que consagró el óleo que será utilizado durante todo el año para los distintos sacramentos en las parroquias de Roma.

A continuación el texto completo de su homilía gracias a Radio Vaticano:

Después de la lectura del pasaje de Isaías, al escuchar en labios de Jesús las palabras: «Hoy mismo se ha cumplido esto que acaban de oír», bien podría haber estallado un aplauso en la Sinagoga de Nazaret. Y luego podrían haber llorado mansamente, con íntima alegría, como lloraba el pueblo cuando Nehemías y el sacerdote Esdras le leían el libro de la Ley que habían encontrado reconstruyendo el muro. Pero los evangelios nos dicen que hubo sentimientos encontrados en los paisanos de Jesús: le pusieron distancia y le cerraron el corazón.

Primero, «todos hablaban bien de él, se maravillaban de las palabras llenas de gracia que salían de su boca» (Lc 4,22); pero después, una pregunta insidiosa fue ganando espacio: «¿Pero no es este el hijo de José, el carpintero?». Y al final: «Se llenaron de ira» (Lc 4,28). Lo querían despeñar... Se cumplía así lo que el anciano Simeón le había profetizado a nuestra Señora: «Será bandera discutida» (Lc 2,34). Jesús, con sus palabras y sus gestos, hace que se muestre lo que cada hombre y mujer tiene en su corazón.

Y allí donde el Señor anuncia el evangelio de la Misericordia incondicional del Padre para con los más pobres, los más alejados y oprimidos, allí precisamente somos interpelados a optar, a «combatir el buen combate de la Fe» (1 Tm 6,12). La lucha del Señor no es contra los hombres sino contra el demonio (cf. Ef 6,12), enemigo de la humanidad. Pero el Señor «pasa en medio» de los que buscan detenerlo «y sigue su camino» (Lc 4,30). Jesús no confronta para consolidar un espacio de poder. Si rompe cercos y cuestiona seguridades es para abrir una brecha al torrente de la Misericordia que, con el Padre y el Espíritu, desea derramar sobre la tierra. Una Misericordia que procede de bien en mejor: anuncia y trae algo nuevo: cura, libera y proclama el año de gracia del Señor.

La Misericordia de nuestro Dios es infinita e inefable y expresamos el dinamismo de este misterio como una Misericordia «siempre más grande», una Misericordia en camino, una Misericordia que cada día busca el modo de dar un paso adelante, un pasito más allá, avanzando sobre las tierras de nadie, en las que reinaba la indiferencia y la violencia.

Y esta fue la dinámica del buen Samaritano que «practicó la misericordia» (Lc10,37): primer paso, se conmovió, se acercó al herido, vendó sus heridas, lo llevó a la posada, se quedó esa noche y prometió volver a pagar lo que se gastara de más. Esta es la dinámica de la Misericordia, que enlaza un pequeño gesto con otro, y sin maltratar ninguna fragilidad, se extiende un poquito más en la ayuda y el amor. Cada uno de nosotros, mirando su propia vida con la mirada buena de Dios, puede hacer un ejercicio con la memoria y descubrir cómo ha practicado el Señor su misericordia para con nosotros, cómo ha sido mucho más misericordioso de lo que creíamos y, así, animarnos a desear y a pedirle que dé un pasito más, que se muestre mucho más misericordioso en el futuro. «Muéstranos Señor tu misericordia» (Sal 85,8).

Esta manera paradójica de rezar a un Dios siempre más misericordioso ayuda a romper esos moldes estrechos en los que tantas veces encasillamos la sobreabundancia de su Corazón. Nos hace bien salir de nuestros encierros, porque lo propio del Corazón de Dios es desbordarse de misericordia, desparramarse, derrochando su ternura, de manera tal que siempre sobre, ya que el Señor prefiere que se pierda algo antes de que falte una gota, que muchas semillas se la coman los pájaros antes de que se deje de sembrar una sola, ya que todas son capaces de portar fruto abundante, el 30, el 60 y hasta el ciento por uno.

Y como sacerdotes, nosotros somos testigos y ministros de la Misericordia siempre más grande de nuestro Padre; tenemos la dulce y confortadora tarea de encarnarla, como hizo Jesús, que «pasó haciendo el bien» (Hch 10,38), de mil maneras, para que llegue a todos. Nosotros podemos contribuir a inculturarla, a fin de que cada persona la reciba en su propia experiencia de vida y así la pueda entender y practicar —creativamente— en el modo de ser propio de su pueblo y de su familia y también de su persona.

Hoy, en este Jueves Santo del Año Jubilar de la Misericordia, quisiera hablar de dos ámbitos en los que el Señor se excede en su Misericordia. Dado que es él quien nos da ejemplo, no tenemos que tener miedo a excedernos nosotros también: un ámbito es el del encuentro; el otro, el de su perdón que nos avergüenza y dignifica.

El primer ámbito en el que vemos que Dios se excede en una Misericordia siempre más grande, es en el encuentro. Él se da todo y de manera tal que, en todo encuentro, directamente pasa a celebrar una fiesta. En la parábola del Padre Misericordioso quedamos pasmados ante ese hombre que corre, conmovido, a echarse al cuello de su hijo; cómo lo abraza y lo besa y se preocupa de ponerle el anillo que lo hace sentir como igual, y las sandalias del que es hijo y no empleado; y luego, cómo pone a todos en movimiento y manda organizar una fiesta.

Al contemplar siempre maravillados este derroche de alegría del Padre, a quien el regreso de su hijo le permite expresar su amor libremente, sin resistencias ni distancias, nosotros no debemos tener miedo a exagerar en nuestro agradecimiento. La actitud podemos tomarla de aquel pobre leproso, que al sentirse curado, deja a sus nueve compañeros que van a cumplir lo que les mandó Jesús y vuelve a arrodillarse a los pies del Señor, glorificando y dando gracias a Dios a grandes voces.

La misericordia restaura todo y devuelve a las personas a su dignidad original. Por eso, el agradecimiento efusivo es la respuesta adecuada: hay que entrar rápido en la fiesta, ponerse el vestido, sacarse los enojos del hijo mayor, alegrarse y festejar... Porque sólo así, participando plenamente en ese ámbito de celebración, uno puede después pensar bien, uno puede pedir perdón y ver más claramente cómo podrá reparar el mal que hizo.

A todos nosotros, puede hacernos bien preguntarnos: Después de confesarme, ¿festejo? O paso rápido a otra cosa, como cuando después de ir al médico, uno ve que los análisis no dieron tan mal y los mete en el sobre y pasa a otra cosa. Y cuando doy una limosna, ¿le doy tiempo al otro a que me exprese su agradecimiento y festejo su sonrisa y esas bendiciones que nos dan los pobres, o sigo apurado con mis cosas después de «dejar caer la moneda»?

El otro ámbito en el que vemos que Dios se excede en una Misericordia siempre más grande, es el perdón mismo. No sólo perdona deudas incalculables, como al siervo que le suplica y que luego se mostrará mezquino con su compañero, sino que nos hace pasar directamente de Ia vergüenza más vergonzante a la dignidad más alta sin pasos intermedios. El Señor deja que la pecadora perdonada le lave familiarmente los pies con sus lágrimas. Apenas Simón Pedro le confiesa su pecado y le pide que se aleje, Él lo eleva a la dignidad de pescador de hombres. Nosotros, en cambio, tendemos a separar ambas actitudes: cuando nos avergonzamos del pecado, nos escondemos y andamos con la cabeza gacha, como Adán y Eva, y cuando somos elevados a alguna dignidad tratamos de tapar los pecados y nos gusta hacernos ver, casi pavonearnos.

Nuestra respuesta al perdón excesivo del Señor debería consistir en mantenernos siempre en esa tensión sana entre una digna vergüenza y una avergonzada dignidad: actitud de quien por sí mismo busca humillarse y abajarse, pero es capaz de aceptar que el Señor lo ensalce en bien de la misión, sin creérselo. El modelo que el Evangelio consagra, y que puede servirnos cuando nos confesamos, es el de Pedro, que se deja interrogar prolijamente sobre su amor y, al mismo tiempo, renueva su aceptación del ministerio de pastorear las ovejas que el Señor le confía.

Para entrar más hondo en esta avergonzada dignidad, que nos salva de creernos, más o menos, de lo que somos por gracia, nos puede ayudar ver cómo en el pasaje de Isaías que el Señor lee hoy en su Sinagoga de Nazaret, el Profeta continúa diciendo: «Ustedes serán llamados sacerdotes del Señor, ministros de nuestro Dios» (Is 61,6). Es el pueblo pobre, hambreado, prisionero de guerra, sin futuro, el pueblo sobrante y descartado, a quien el Señor convierte en pueblo sacerdotal.

Como sacerdotes, nos identificamos con ese pueblo descartado, al que el Señor salva y recordamos que hay multitudes incontables de personas pobres, ignorantes, prisioneras, que se encuentran en esa situación porque otros los oprimen. Pero también recordamos que cada uno de nosotros conoce en qué medida, tantas veces estamos ciegos de la luz linda de la fe, no por no tener a mano el evangelio sino por exceso de teologías complicadas. Sentimos que nuestra alma anda sedienta de espiritualidad, pero no por falta de Agua Viva —que bebemos sólo en sorbos—, sino por exceso de espiritualidades «gaseosas», de espiritualidades light.

También nos sentimos prisioneros, pero no rodeados como tantos pueblos, por infranqueables muros de piedra o de alambrados de acero, sino por una mundanidad virtual que se abre o cierra con un simple click. Estamos oprimidos pero no por amenazas ni empujones, como tanta pobre gente, sino por la fascinación de mil propuestas de consumo que no nos podemos quitar de encima para caminar, libres, por los senderos que nos llevan al amor de nuestros hermanos, a los rebaños del Señor, a Ias ovejitas que esperan la voz de sus pastores.

Y Jesús viene a rescatarnos, a hacernos salir, para convertirnos de pobres y ciegos, de cautivos y oprimidos. en ministros de misericordia y consolación. Y nos dice, con las palabras del profeta Ezequiel al pueblo que se prostituyó y traicionó tanto a su Señor: «Yo me acordaré de la alianza que hice contigo cuando eras joven... Y tú te acordarás de tu conducta y te avergonzarás de ella, cuando recibas a tus hermanas, las mayores y las menores, y yo te las daré como hijas, si bien no en virtud de tu alianza. Yo mismo restableceré mi alianza contigo, y sabrás que yo soy el Señor. Así, cuando te haya perdonado todo lo que has hecho, te acordarás y te avergonzarás, y la vergüenza ya no te dejará volver a abrir la boca —oráculo del Señor—» (Ez 16,60-63).

En este Año Santo Jubilar, celebramos con todo el agradecimiento de que sea capaz nuestro corazón, a nuestro Padre, y le rogamos que "se acuerde siempre de su Misericordia"; recibimos con avergonzada dignidad Ia Misericordia en Ia carne herida de nuestro Señor Jesucristo y le pedimos que nos lave de todo pecado y nos libre de todo mal; y con la gracia del Espíritu Santo nos comprometemos a comunicar la Misericordia de Dios a todos los hombres, practicando Ias obras que el Espíritu suscita en cada uno para el bien común de todo el pueblo fiel de Dios.

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25 marzo 2016 5 25 /03 /marzo /2016 15:03

REDACCIÓN CENTRAL, 25 Mar. 16 / 12:02 am (ACI).- Hoy toda la Iglesia Católica se une en penitencia, abstinencia y ayuno para conmemorar la pasión del Señor. Entre las actividades de este día están el Vía Crucis, el Sermón de las Siete Palabras del Señor Jesús en la Cruz; las procesiones con la imagen de Cristo y de su Madre Dolorosa, entre otros.

Este día la Iglesia no celebra la Eucaristía y ningún sacramento, a excepción de la Reconciliación y de la Unción de los Enfermos.

La celebración litúrgica conmemora la Muerte del Señor, se realiza también la celebración de la Palabra que concluye con la adoración de la Cruz y con la Comunión Eucarística, consagradas el Jueves Santo.

Hoy se invita además a acompañar al final de la adoración de la cruz una pequeña conmemoración de la Virgen María, la Madre dolorosa, que estuvo a los pies de la Cruz.

Para conocer más ingrese a nuestro especial de Semana Santa.

¿Recordamos o celebramos?

En el Viernes Santo celebramos la Pasión y Muerte de Jesucristo.“Celebramos la muerte de Jesús, quien ha muerto por cada uno de nosotros y por toda la humanidad para reconciliarnos con el padre”, señala el P. Donato Jiménez. En este día se conmemora el amor extremo de Cristo para rescatarnos.

Es importante interiorizar el hecho de que Jesús se entregó en la Cruz por cada uno de nosotros. Y hay que comprender que la Cruz es un signo de victoria sobre la muerte, especialmente que es una victoria sobre el pecado.

Con su sacrificio, Cristo pagó el precio que la humanidad debía pagar por sus pecados. Por eso, en este día necesitamos meditar, pensar y sentirsobre el significado de la Pasión y Muerte de Jesucristo.

Una de las actitudes que el cristiano debe tener durante el Viernes Santo es la reflexión porque comprenderemos y profundizaremos en el sentido de la muerte de Cristo.

Por otro lado, hay que unirnos al duelo por la muerte de Jesucristo con la Iglesia.”Debemos hacer propios los sentimientos de la Iglesia”, expresa en el video el párroco.

No te pierdas nuestro especial de Semana Santa.

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Published by María Ximena Rondón - en Buenos
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21 marzo 2016 1 21 /03 /marzo /2016 14:38

lunes 21 Marzo 2016

Lunes Santo

Seis días antes de la Pascua, Jesús volvió a Betania, donde estaba Lázaro, al que había resucitado.

Allí le prepararon una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los comensales.
María, tomando una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, ungió con él los pies de Jesús y los secó con sus cabellos. La casa se impregnó con la fragancia del perfume.
Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dijo:
"¿Por qué no se vendió este perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?".
Dijo esto, no porque se interesaba por los pobres, sino porque era ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, robaba lo que se ponía en ella.
Jesús le respondió: "Déjala. Ella tenía reservado este perfume para el día de mi sepultura.
A los pobres los tienen siempre con ustedes, pero a mí no me tendrán siempre".
Entre tanto, una gran multitud de judíos se enteró de que Jesús estaba allí, y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado.
Entonces los sumos sacerdotes resolvieron matar también a Lázaro,
porque muchos judíos se apartaban de ellos y creían en Jesús, a causa de él.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Leer el comentario del Evangelio por :

San Cromacio de Aquilea (¿-407), obispo
Sermón 11; SC 154, pag. 213ss

“Una obra buena ha hecho conmigo.” (Mt 26,10)

El evangelio nos relata hoy que el Señor, estando sentado en la mesa de Lázaro que había resucitado de entre los muertos “María, la hermana de Lázaro y de Marta, traía un frasco de perfume de nardo y ungió los pies de Jesús.”... Santa María, tal como se lee a menudo en el evangelio, fue muy considerada por Cristo por la grandeza extraordinaria de su fe. En el pasaje que precede, llorando la muerte de su hermano, hizo llorar también al Señor, porque provocó la ternura en el autor de la ternura. Pues bien, aunque preparaba la resurrección de Lázaro, el Señor lloraba, porque María lloraba, para mostrar así al mismo tiempo su propia ternura y el mérito de María... Las lágrimas del Señor nos muestran el misterio de la carne asumida; la resurrección de Lázaro pone de relieve el poder de su divinidad...


En este pasaje, miremos la devoción y la fe de esta mujer. Los otros estaban en la mesa con el Señor; ella ungiéndole los pies. Los otros conversaban con el Señor, ella en el silencio de su fe, secaba sus pies con sus cabellos. Los otros ocupaban un sitio de honor, ella servía. Pero el servicio prestado por María tenía más mérito a los ojos de Cristo que los primeros puestos de los convidados. Por esto, el Señor dijo a su propósito: “Os aseguro: dondequiera que se proclame esta Buena Nueva, en el mundo entero, se hablará también de lo que ésta ha hecho, para memoria suya” (Mt 26,13).

¿Cuál ha sido el servicio de esta santa mujer, para que sea proclamado en todo el mundo y cada día? Mirad su humildad. No empezó por ungir la cabeza del Señor sino sus pies... Ha comenzado por los pies para merecer llegar luego a la cabeza, porque “quien se humillare será ensalzado y quien se ensalce será humillado” (Mt 23,12). Se abajó y fue elevado.

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19 marzo 2016 6 19 /03 /marzo /2016 14:38

Mateo 1,16.18-21.24a.

Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.
Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.
Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo.
Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados".
Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le había ordenado.


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.

Leer el comentario del Evangelio por :
San Juan Pablo II (1920-2005), papa
Redemptoris custos, 25-26

La primacía de la vida interior de San José

El clima de silencio que acompaña todo lo que se refiere a San José se extiende también a su trabajo como carpintero en la casa de Nazaret. Con todo, es un silencio que revela de una manera especial el perfil interior de esta figura. Los evangelios hablan exclusivamente de lo que “hizo” José. Pero dan pie para descubrir en sus acciones, envueltas en silencio, un clima de profunda contemplación. José estaba en contacto diario con el misterio “escondido desde siglos” (cf Col 1,26) y que “plantó su tienda” (Jn 1,14) bajo el techo de José. Esto explica porqué, p. e. Santa Teresa de Jesús, la gran reformadora del Carmelo contemplativo, fue una promotora de la renovación del culto a San José en la cristiandad occidental.

El sacrificio absoluto de José de toda su existencia a las exigencias de la venida del Mesías en su casa, encuentra su justo motivo “en la insondable vida interior, de donde le vienen las órdenes y las ayudas del todo particulares y de donde emanan para él la lógica y la fuerza, propias de las almas simples y transparentes, de las grandes decisiones, como la de poner a disposición divina su libertad, su vocación humana legítima, su felicidad conyugal, aceptando la condición, la responsabilidad y la carga de la familia, renunciando, en aras de un amor virginal incomparable, al amor conyugal natural que constituye a la familia y la alimenta” (Pablo VI).
Esta sumisión a Dios que es prontitud de la voluntad para consagrarse del todo al servicio de Dios, no es otra cosa que el ejercicio de la devoción que constituye una de las expresiones de la virtud de la religión, según Santo Tomás.

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18 marzo 2016 5 18 /03 /marzo /2016 14:38

Leer el comentario del Evangelio por :
Santo Tomás Moro (1478-1535) teólogo, mártir
Tratado sobre la Pasión, Cristo nos amó hasta el extremo, homilía 1

Meditemos profundamente sobre el amor de Cristo nuestro Salvador, "que ha amado a los suyos hasta el extremo" (Jn 13,1), hasta el punto que por su bien, voluntariamente, sufrió una muerte dolorosa y manifestó el máximo grado de amor que puede existir. Pues Él mismo dijo: "No hay amor más grande que el que da su vida por sus amigos" (Jn 15:13). Sí, este es el amor más grande que jamás se haya demostrado. Y sin embargo, nuestro Salvador nos dio uno mayor por que dio esta prueba de amor igual para sus amigos y sus enemigos.


¡Qué diferencia entre este verdadero amor y otras formas de amor falso e inconsistente que pueden encontrarse en este pobre mundo!... ¿Quién puede estar seguro, en la adversidad, de mantener a muchos de sus amigos, cuando nuestro Salvador, cuando fue arrestado, permaneció solo, abandonado de los suyos? ¿Cuándo tú te vayas, quién querrá ir contigo? ¿Si fueras rey, tu reino no te dejaría partir sólo para olvidarte tan pronto? ¿Incluso tu familia no te dejaría marchar, como una pobre alma abandonada que no sabe a dónde ir?

Así pues, aprendamos a amar en todo momento, como deberíamos amar: a Dios sobre todas las cosas y a todas las otras cosas a por Él. Por que cada amor que no nos lleva a este fin, es decir, a la voluntad de Dios es un amor vano y estéril. Todo amor que dirigimos a un ser creado y que debilita nuestro amor hacia Dios, es un amor detestable y un obstáculo en nuestro camino hacia el cielo ... Así que, como nuestro Señor nos ha amado tanto para nuestra salvación, imploremos asiduamente su gracia, temiendo que en comparación con su gran amor, a nosotros se nos encuentre repletos de ingratitud.

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14 marzo 2016 1 14 /03 /marzo /2016 00:00

VATICANO, 12 Mar. 16 / 07:33 am (ACI).- El Papa Francisco viajará a Polonia del 27 al 31 de julio de este año, con motivo de la celebración de la XXXI Jornada Mundial de la Juventud, según ha confirmado esta mañana el Vaticano en un comunicado.

“Con ocasión de la próxima Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Cracovia, y acogiendo la invitación de las máximas autoridades de la República y de los obispos polacos, Su Santidad Francisco efectuará una visita pastoral a Polonia del 27 al 31 de julio 2016”, señala la nota.

Esta JMJ tiene como tema "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia".

La de Cracovia será la segunda JMJ del Papa Francisco. La primera fue la de Río de Janeiro (Brasil) en julio de 2013, donde se reunieron unos 3 millones de personas en la Misa de clausura en la playa de Copacabana. Es considera la segunda más grande luego de la Jornada Mundial de la Juventud 1995 realizada en Manila (Filipinas) y presidida por San Juan Pablo II.

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13 marzo 2016 7 13 /03 /marzo /2016 23:49

VATICANO, 12 Mar. 16 / 02:27 pm (ACI).- Este 13 de marzo se cumplen tres años de la elección pontificia del Papa Francisco, con este motivo el Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi hizo una remembranza y reflexión sobre este breve tiempo en el cual el Papa ha hecho “comprender a muchas personas – sea dentro o ‘fuera’ de laIglesia – que Dios los ama, los quiere, les perdona sin cansarse”.

A continuación la reflexión del P. Lombardi publicada en Famiglia Cristiana:

“Cuando escuché el anuncio del Cardenal Tauran por la baranda de San Pedro quedé sin palabras. Sabía que el anuncio del nombre del nuevo Papa me habría emocionado, pero no a aquel punto. Era un jesuita, mi hermano, pero no lo conocía sino indirectamente, aparte de un brevísimo encuentro en los días precedentes, en los corredores de la Congregación general de los cardenales antes del Cónclave.

También si en algún momento su nombre estuvo entre los papables, no lo había nunca considerado, porque para un jesuita está fuera de lo previsto una nómina a obispo o a cardenal, ¡menos Papa! Después del anuncio, quien metía la nariz en mi oficina se imaginaba encontrarme jubiloso porque el Papa era un hermano mío y quedaba sorprendido por mi perplejidad. Pero no era feliz ni triste por esto, estaba simplemente estupefacto.

El nombre, ¡y qué nombre!

Estaba en mi oficina en la Sala de Prensa y en la sala de conferencias los colegas esperaban mi primer comentario. Me quedé sin habla…después me armé de valor y dije las dos cosas que me eran claras y que sentía que debía poner de relieve como grandes novedades: el nombre Francisco –por primera vez– y el hecho que era latinoamericano.

Elegir un nombre que nadie había todavía elegido –¡y qué nombre!– indicaba una libertad, un coraje y una clareza formidables. Pobres, cuidado de la creación, paz, como habría explicado el Papa pocos días después. La proveniencia del ‘fin del mundo’ llevaba naturalmente en sí una perspectiva nueva, un punto de vista diferente sobre las situaciones y preguntas de la humanidad y de la Iglesia en el mundo de hoy, que no habría faltado hacerse sentir. Me parece que no me he equivocado.

Confieso que las otras novedades de aquella noche o de los días sucesivos –vestimenta, modo de presentarse al pueblo, viajar en bus junto a los demás, autos compactos…– no me parecían cosas chocantes: fuertes pero espontáneas. En esto me era relativamente fácil reconocer al hermano jesuita.

En los días siguientes las novedades no faltaron y gradualmente también comprendí poco a poco la personalidad del nuevo Papa. Por ejemplo, hubo un tiempo en que continuaba pensando que, tomando mayor conciencia del nuevo trabajo y de varias exigencias prácticas, habría decidido regresar a usar el apartamento papal o por lo menos una decisión diferente a Santa Marta. Pero no era así.

La determinación de cambiar no solo el lugar, sino también los equilibrios consolidados del sistema organizativo de la vida del Papa, de las relaciones con sus colaboradores, era al inicio la más firme y clara que me hubiera imaginado. No siempre fue fácil aprender a ‘convertirse’ a su nuevo estilo, a su espontánea libertad de expresión, a sus encuentros personales y sus llamadas telefónicas…; pero gradualmente comprendimos y apreciamos sus motivos y su gran valor. Muchos ‘alejados’ lo comprendieron más rápidamente que nosotros los ‘cercanos’.

Santa Marta y las otras novedades

Pero las novedades eran también en el estilo de la relación personal del pastor con los otros, con la gente. La novedad de la Misa matutina en Santa Marta, con un bello grupo de fieles y con una homilía que habríamos pronto aprendido a atender con gran interés cada día, y el saludo personal al final con cada uno de los presentes.

La capacidad de implicar a los asistentes al Ángelus o a las celebraciones, interpelándolos directamente e invitándolos a responder o a rezar juntos… La libertad del gesto y sus expresiones tocaban inmediatamente, pero en profundidad, el corazón de la gente. En este sentido una de las primeras experiencias importantes que hizo personalmente fue en la Misa de la Cena del Señor, el primer Jueves Santo, en la cárcel de menores de Casal del Marmo.

Según el uso litúrgico habitual se estaba previendo que el lavatorio de pies sería hecho solo con varones jóvenes. Me permití hacer llegar al Papa un mensaje discreto sobre el malestar de los jóvenes y el capellán, y la respuesta fue prácticamente inmediata. Como todos sabemos lavó también a muchachas y musulmanes, como había ya hecho en Buenos Aires…

Personalmente y como sacerdote, el aspecto que más me ha llamado la atención del nuevo pontificado es el hecho de que el Papa Francisco llegó, en tiempo breve, a hacer comprender a muchas personas –sea dentro o ‘fuera’ de la Iglesia– que Dios los ama, los quiere, les perdona sin cansarse. Lo dijo y lo ha repetido infinitas veces desde los primeros días.

Todos hemos sufrido mucho la imagen de una Iglesia adusta y severa, del ‘no’ más bien que del ‘sí’, alzada sobre preceptos prevalentemente negativos y fuera de tiempo. Sabíamos bien que era una imagen injusta, completamente diversa de aquella que buscábamos decir y testimoniar; pero el clima cultural dominante andaba en aquel sentido y nosotros no alcanzábamos a cambiarlo.

Sinodalidad: Caminar juntos

Me parece que el Papa Francisco lo ha logrado en modo muy eficaz y esto me ha dado una alegría muy grande y profunda. Y no fue solo un aspecto pasajero de su servicio: el Jubileo de la Misericordia alarga y profundiza el mensaje del amor, del perdón, de la reconciliación: lo reafirma y lo hace pasar a través de innumerables puertas en todos los ángulos del mundo, a comenzar no en Roma, sino en Bangui, de las periferias llevada al centro espiritual del mundo…

El Papa Francisco habla de ‘sinodalidad’, vive en primera persona la condición del creyente en camino y pone a la Iglesia en camino, para que salga siempre de sí y vaya a las periferias, para que seamos ‘discípulos misioneros’. Renovó profundamente el método y el espíritu de las asambleas del Sínodo de los obispos, puso en camino una ‘reforma’ de la Curia romana que no se sabe bien cuándo culminará… pero esto no es un caso, porque lo más importante es que nos ponga en camino confiándose en el Espíritu del Señor, sin querer nosotros mismos prefigurar dónde y cuándo debemos arribar.

Francisco es ciertamente valiente y confiado, camina en la fe y en la esperanza. Para vivir serenamente y gozosamente con él su pontificado se debe buscar de participar en esta actitud, de lo contrario nos podemos sentir turbados o temerosos, o sentirnos bloqueados e incapaces en el recorrer y en los territorios nuevos pastorales, sobre todo si se trata de temas complejos y delicados como los de la familia y las relaciones ecuménicas…

Cultura del encuentro

Una de las palabras del Papa Francisco que me sonaron nuevas y que me tomaron un tiempo comprender, fue la ‘cultura del encuentro’. Luego comprendí que para él el encuentro concreto entre las personas es fundamental. Encuentro con Dios, encuentro personal con Jesús en primer lugar, pero también encuentro con sus colaboradores, con los líderes religiosos, con los responsables de los pueblos, no al encuentro con cada persona a la búsqueda de una palabra de confort o cercanía (¡sus llamadas telefónicas! Obviamente un gota en la miles de quien le quisiera recibir, pero en todo caso un mensaje ejemplar para todos).

Hice varias veces, siempre con la confianza de ser bien comprendido, una pequeña comparación entre el modo en el cual Benedicto y el Papa Francisco me han hablado de sus coloquios con los jefe de estado que le visitaban. Benedicto: la concisa, precisa y excepcionalmente lúcida indicación de los temas tratados. Francisco: las características de la persona humana y las actitudes del interlocutor. Ambos acercamientos de extraordinaria profundidad. En Francisco el encuentro con la persona concreta se resalta en plena y prioritaria evidencia.

Ciertamente los encuentros del Papa Francisco son una de las vías maestras de la presencia dinámica de la Iglesia también a nivel ecuménico, interreligioso e internacional. Basta pensar en los múltiples encuentros del Papa con el Patriarca ecuménico Bartolomeo, el reciente encuentro con el Patriarca de Moscú Kirill, o la nueva línea de relaciones ecuménicas con el mundo evangélico pentecostal representado, por ejemplo, por su amigo el pastor Traettino di Caserta, o la anunciada participación en la celebración de los 500 años de la Reforma en Lund (Suecia). La conocida amistad con el rabino Abraham Skorka y el musulmán Omar Abboud y el triple abrazo delante del Muro de las Lamentaciones: ¡un signo nuevo y fuerte!

A nivel internacional, el clamoroso acercamiento de Cuba y Estados Unidos fue ciertamente propiciado en parte por el carisma de Francisco y su impulso en la dirección de la reconciliación entre los pueblos.

¿El evidente y varias veces afirmado deseo de alcanzar el encuentro también con China podrá convertirse al fin en realidad? Ciertamente Francisco no esconde el hecho de que empuja en esa dirección. Cree en la fuerza del encuentro antes aun que en las mesas de negociación. Así sirve personalmente al dialogo y la paz.

Una referencia para todos

En el tercer año del pontificado el Papa Francisco ha viajado a todos los continentes, menos Oceanía (Asia, Europa, África, América Latina y el Caribe, América septentrional) respondiendo a las expectativas de los pueblos pero siempre dispuesto y atento a sus gestos y palabras. Había ya hablado al Parlamento europeo, el 2015 habló a los movimientos populares como al Congreso americano, y a las Naciones Unidas en Nueva York y en Nairobi.

Publicó una encíclica, la Laudato si’, que interceptó con amplitud de horizontes y equilibrio las grandes preguntas cruciales de la humanidad y del cuidado de la ‘casa común’, colocando su crítica radical de la ‘cultura del descarte’ en un contexto de responsabilidad y reflexión global, atenta a la ciencia, a la razón humana, a la visión religiosa de la persona humana y del mundo.

La autoridad del Papa Francisco ha adquirido una dimensión verdaderamente ‘global’, respetada universalmente y capaz de dar un verdadero servicio de orientación a la humanidad en camino.

En tres años sucedieron muchas cosas. Un camino que continúa en la escucha del Espíritu más que en proyectos y estrategias humanas. No nos olvidemos por tanto de rezar por el Papa Francisco, como él nos pide cada día”.

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13 marzo 2016 7 13 /03 /marzo /2016 23:42

PARÍS, 12 Mar. 16 / 04:02 pm (ACI).- Más de 1300 líderes de todos los rincones de Europa se reunieron este sábado 12 de marzo en el Teatro Gaveau de París, Francia, para la realización del I Foro One of Us (Uno de nosotros), cuyo objetivo es la defensa de la vida y la dignidad de la persona humana en todo el Continente.

En la inauguración del evento, Jaime Mayor Oreja, presidente de One of Us, destacó que “el debate de la vida no es cualquier debate” y que “el cambio está en la raíz de cada persona: el cambio empieza en uno mismo”.

Jean-Frédéric Poisson, parlamentario francés del Partido Cristiano Demócrata, describió su presencia en el evento como un hecho “histórico e insólito: un diputado, tomando la palabra para abrir una jornada de defensa de la vida", bromeó.

Poisson destacó la importancia de que los gobernantes europeos se comprometan con el derecho fundamental de la persona a la vida y al respeto de su dignidad. El legislador explicó también que los ataques a la vida son idénticos en todo el mundo y que el escenario actual presenta una “oportunidad para impulsar el cambio cultural para la defensa de la vida”.

Esto, indicó, porque “la primera razón de ser de nuestras asociaciones es proteger a los débiles y, por esta razón, existen el derecho y los políticos”.

A su turno, el ex Ministro de Justicia de España, Alberto Ruiz Gallardón, subió al escenario en medio de grandes aplausos y afirmó: "quiero comprometerme una vez más con esta causa que One Of Us lidera de una forma admirable. Os felicito por no hacer una reserva temeraria de la defensa de la vida y por realizarla en vuestra labor diaria y en vuestras conversaciones con los otros ciudadanos”.

El Foro One of Us, continuó, defiende “la idea más moderna y progresista que ha existido: la defensa de la vida. Son los que no defienden la vida los que están anclados en el pasado, son ellos los que han perdido la confianza en el ser humano y lo que este representa”.

La directora general de la Fundación española RedMadre, Amaya Azcona, destacó luego la importancia de las acciones que instituciones como la suya realizan en Europa a favor de las mujeres en situaciones vulnerables.

El día culminó con la entrega del Premio One of Us que se otorgó aPattaramon Chanbua, una joven tailandesa cuya historia suscitó gran conmoción internacional en 2014: una pareja australiana la contrató como vientre de alquiler y resultó embarazada de gemelos, uno de ellos con Síndrome de Down.

[Puede leer: Drama de bebé Down abandonado en Tailandia evidencia “supermercado” de vientres de alquiler]

La pareja exigió abortar a ese bebé pero ella se negó. La pareja se llevó al niño sano y ella se quedó con el pequeño abandonado con discapacidad para cuidarlo y criarlo como hijo suyo.

Durante la velada de la entrega del Premio, se presentó la “Sinfonía por la Vida”, compuesta por un músico español y uno ruso, y promovida por la Orquesta Sinfónica española y el coro de la Jornada Mundial de la Juventud.

One of Us reúne a 31 organizaciones de 16 países europeos. Entre ellas están las siguientes instituciones españolas: la asociación Cidevida, la plataforma CitizenGo, la asociación de científicos e investigadores CíViCa, la Federación Española de Asociaciones Provida, el Foro Español de laFamilia, la Fundación REDMADRE, la Fundación Valores y Sociedad, la plataforma Hazte Oír y la asociación Profesionales por la Ética.

Otros grupos pertenecientes a este Foro son el Movimento per la Vita de Italia, Pro Life Alliance and Core del Reino Unido, Together for Life Association de Hungría y la Humana Vita Foundation de Polonia.

Más información: http://www.oneofus.eu/es/#

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Published by Blanca Ruiz - en A favor de la vida
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