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17 febrero 2016 3 17 /02 /febrero /2016 21:45

MORELIA, 16 Feb. 16 / 06:06 pm (ACI).- El Papa Francisco está en Morelia y sostiene un encuentro con miles de jóvenes de todo México en el estadio “José María Morelos y Pavón”. A continuación el texto completo del discurso que pronunció en el multitudinario evento:

¡Buenas tardes! Ustedes jóvenes de México están aquí, que están mirando por televisión, están escuchando, quiero enviar un saludo y una bendición a los miles de jóvenes que en la Arquidiócesis de Guadalajara están reunidos en la Plaza San Juan Pablo II siguiendo lo que está pasando aquí y como ellos tantos otros... pero mandaron a avisar que eran miles, miles ya reunidos escuchando. Así que somos 2 estadios: la Plaza San Juan Pablo II de Guadalajara y nosotros aquí. Y después tantos otros también.

Yo conocía las inquietudes de ustedes porque me habían hecho llegar el borrador de lo que más o menos iban a decir: es la verdad para que les iba a mentir, pero a medida que hablaban también iba tomando nota de cosas que me parecían importantes para que no quedaran en el aire, sino aparecen en lo que yo resumí de lo que ustedes me habían dicho y como respuesta. Les cuento que cuando llegué a esta tierra fui recibido con una calurosa bienvenida y pude constatar ahí mismo algo que sabía desde hace tiempo: la vitalidad, la alegría, el espíritu festivo del pueblo mexicano.

«Ahorita», después de escucharlos, pero especialmente después de verlos, constato nuevamente otra certeza, algo que le dije al Presidente de la Nación en mi primer saludo. Uno de los mayores tesoros de esta tierra mexicana tiene rostro joven, son sus jóvenes. Sí, son ustedes la riqueza de esta tierra. Cuidado, no dije la esperanza de esta tierra, dije: «Su riqueza».

Una montaña puede tener minerales ricos que van a servir para el progreso de la humanidad, es su riqueza pero esa riqueza hay que transformarla en esperanza con el trabajo como hacen los mineros cuando van sacando esos minerales. Ustedes son la riqueza, hay que transformarla en esperanza. Y Daniela al final me echó un desafío y además también nos dio la pista sobre la esperanza pero todos los que hablaron cuando marcaban las dificultades, las cosas que pasaban afirmaron una verdad muy grande que todos podemos vivir pero no podemos vivir sin esperanza.

Sentir el mañana, no podemos sentir el mañana si primero uno no logra valorarse, si no logra sentir que su vida, sus manos, su historia vale la pena. Sentir, eso que Alberto decía que con mis manos, con mi corazón y con mi mente puedo construir esperanza. Si yo no siento eso, la esperanza no podrá entrar en mi corazón. La esperanza nace cuando se puede experimentar que no todo está perdido, y para eso es necesario el ejercicio de empezar «por casa», empezar por sí mismo. No todo está perdido. No estoy perdido, yo valgo, yo valgo mucho. Les pido silencio ahora. Cada uno se contesta en su corazón. ¿Es verdad que no todo está perdido? ¿Yo estoy perdido, estoy perdida? ¿yo valgo? ¿valgo poco? ¿valgo mucho?

La principal amenaza a la esperanza son los discursos que te desvalorizan, te van como chupando el valor y terminas como caído, ¿no es cierto? ¿como arrugado con el corazón triste? Discursos que te hacen sentir de segunda sino de cuarta. La principal amenaza a la esperanza es cuando sentís que no le importás a nadie o que estás dejado de lado.

Esa es la gran dificultad para la esperanza cuando en una familia, sociedad o escuela o en un grupo de amigos te hacen sentir que nos les importas. Y eso es duro, es doloroso ¿pero eso sucede o no sucede? ¿sí o no? Sí, sucede. Eso mata, eso nos aniquila y esa es la puerta de ingreso para tanto dolor. Pero también hay otra principal amenaza a la esperanza, la esperanza de que esa riqueza que son ustedes crezca y dé su fruto.Y es hacerte creer que empiezas a ser valioso cuando te disfrazas de ropas, marcas, del último grito de la moda, o cuando te volvés prestigio, importante por tener dinero pero, en el fondo, tu corazón no cree que seas digno de cariño, digno de amor. Y eso tu corazón lo intuye.

La esperanza está amordazada por lo que te hacen creer, no te la dejan surgir. La principal amenaza es cuando uno siente que tiene que tener plata para comprar todo, incluso el cariño de los demás. La principal amenaza es creer que por tener un gran «carro» sos feliz.

¿Es verdad esto que por tener un gran carro sos feliz?

Ustedes son la riqueza de México, ustedes son la riqueza de la Iglesia. Permítanme que les diga una frase de mi tierra, no les estoy “sobando el lomo”, no los estoy adulando. Y entiendo que muchas veces se vuelve difícil sentirse la riqueza cuando nos vemos continuamente expuestos a la pérdida de amigos o de familiares en manos del narcotráfico, de las drogas, de organizaciones criminales que siembran el terror.

Es difícil sentirse la riqueza de una nación cuando no se tienen oportunidades de trabajo digno. Alberto, lo expresaste claramente: posibilidades de estudio y capacitación, cuando no se sienten reconocidos los derechos que después terminan impulsándolos a situaciones límites. Es difícil sentirse la riqueza de un lugar cuando, por ser jóvenes, se los usa para fines mezquinos, seduciéndolos con promesas que al final no son reales, son pompas de jabón. Y es difícil sentirse rico así. La riqueza la llevan adentro, la esperanza la llevan adentro pero no es fácil por todo esto que les estoy diciendo que es lo que dijeron ustedes. Faltan oportunidades de trabajo y estudio dijo Roberto .y Alberto.

Pero, pese a todo, esto no me voy a cansar de decirlo: ustedes son la riqueza de México.

Roberto, vos dijiste una frase que se me escapó cuando leí tu apunte, pero que quiero detenerme. Vos hablaste que perdiste algo y no dijiste perdí el celular, perdí la billetera con plata, perdí el tren porque llegué tarde. Dijiste perdimos el encanto de disfrutar del encuentro. Perdimos el encanto de caminar juntos, de soñar juntos y para que esta riqueza movida por la esperanza vaya adelante hay que caminar juntos, hay que encontrarse, hay que soñar, no pierdan el encanto de soñar!, atrévanse a soñar!.

Soñar que no es lo mismo que ser dormilones, eso no. Y no crean que les digo esto de ustedes son la riqueza de México y de que esa riqueza con la esperanza va adelante, porque soy bueno, o porque la tengo clara, no queridos amigos, no es así. Les digo esto y estoy convencido, ¿saben por qué? Porque como ustedes creo en Jesucristo. Y creo que Daniela fue muy fuerte cuando nos habló de esto. Yo creo en Jesucristo y por eso les digo esto: Él es quien renueva continuamente en mí la esperanza, Es Él quien renueva continuamente mi mirada. Es Él quien despierta en mí, o sea en cada uno de nosotros, el encanto de disfrutar, el encanto de soñar, el encanto de trabajar juntos. Es Él quien continuamente me invita a convertir el corazón.

Sí, amigos míos, les digo esto porque en Jesús yo encontré a Aquel que es capaz de encender lo mejor de mí mismo. Y es de su mano que podamos hacer camino, es de su mano que una y otra vez podamos volver a empezar, es de su mano que podemos decir: Es mentira que la única forma de vivir, de poder ser joven es dejando la vida en manos del narcotráfico o de todos aquellos que lo único que están haciendo es sembrar destrucción y muerte.

Eso es mentira y lo decimos de la mano de Jesús. Es también de la mano de Jesús, de Jesucristo el Señor que podemos decir que es mentira que la única forma que tienen de vivir los jóvenes aquí es la pobreza, la marginación; en la marginación de oportunidades, en la marginación de espacios, en la marginación de la capacitación y educación, en la marginación de la esperanza.

Es Jesucristo el que desmiente todos los intentos de hacerlos inútiles, o meros mercenarios de ambiciones ajenas. Son las ambiciones ajenas las que a ustedes los marginan para usarlos en todas estas cosas que yo dije que saben que terminan en la destrucción y el único que me puede tener bien fuerte de la mano es Jesucristo, Él hace que esta riqueza se transforme en esperanza.

Me han pedido una palabra de esperanza, la que tengo para decirles, la que está en la base de todo se llama Jesucristo.

Cuando todo parezca pesado, cuando parezca que se nos viene el mundo encima, abracen su cruz, abrácenlo a Él. Por favor, nunca se suelten de su mano aunque los esté llevando adelante arrastrando y si se caen una vez déjense levantar por Él. Los alpinistas tienen una canción muy linda que me gusta repetírsela a los jóvenes. En el arte de ascender el triunfo no está en no caer sino en no permanecer caído. Ese es el arte y ¿quién es el único que te puede agarrar de la mano para que no permanezcas caído?

Jesucristo el único, Jesucristo que a veces te manda un hermano para que te hable y te ayude, no escondas tu mano cuando estás caído. No le digas ‘no me mires que estoy embarrado o embarrada, no me mires ya no tengo remedio’. Solamente dejate agarrar la mano y agárrate a esa mano y la riqueza que tenés adentro sucia, embarrada, dada por perdida va a empezar a través de la esperanza a dar su fruto pero siempre de la mano de Jesucristo, ese es el camino. No se olviden en el arte de ascender el triunfo no está en no caer sino en no permanecer caídos.

No se permitan permanecer caídos, nunca, de acuerdo?. Y si ven un amigo o una amiga que se pegó un resbalón en la vida y se cayó, anda y ofrécele la mano pero ofrécela con dignidad, ponete al lado de él, de ella, escuchalo, no le digas te traigo la receta, como amigo, despacito, dale fuerzas con tu palabra, dale fuerzas con la escucha, esa medicina que se va olvidando. la “escuchoterapia”, déjalo hablar, dejalo que te cuente y entonces poquito a poco te va extendiendo la mano y vos lo vas a ayudar en nombre de Jesucristo. Pero si vas de golpe y le empiezas a predicar y a darle y darle lo vas a dejar peor de lo que estaba. Nunca se suelten de la mano de Jesucristo , por favor, nunca se aparten de Él y si se apartan se levantan y siguen adelante. el comprende lo que son estas cosas.

Porque de la mano de Jesucristo es posible vivir a fondo, de su mano es posible creer que la vida vale la pena dar lo mejor de sí, ser fermento, ser sal, ser luz en medio de sus amigos, de sus barrios, de su comunidad, en medio de la familia. Después Rosario voy a hablar un poquito de esto que vos dijiste de la familia. En medio de la familia.

Por eso, queridos amigos, de la mano de Jesús les pido que no se dejen excluir, no se dejen desvalorizar, no se dejen tratar como mercancía. Jesús nos dio un consejo para esto, para no dejarnos excluir, para no dejarnos desvalorizar, sean astutos como serpientes y humildes como palomas, las dos virtudes juntas. A los jóvenes viveza no les falta.

A veces les falta la astucia para que no sean ingenuos. las dos cosas, astutos pero sencillos, bondadosos. Es cierto, que por este camino quizás que no tendrán el último carro en la puerta, no tendrán los bolsillos llenos de plata, pero tendrán algo que nadie nunca les podrá sacarles que es la experiencia de sentirse amados, abrazados, acompañados, es el encanto de disfrutar del encuentro, el encanto de soñar en el encuentro de todos Es la experiencia de sentirse familia, de sentirse comunidad y es la experiencia de poder mirar al mundo, a la cara con la frente alta, sin el carro, sin la plata pero la frente alta. La dignidad.

Tres palabras que las vamos a repetir: riqueza que se la dieron, esperanza porque queremos abrirnos a la esperanza, dignidad. ¿Las repetimos? Riqueza y se la dieron, esperanza porque queremos abrirnos a la esperanza, dignidad. ¿Las repetimos? Riqueza, esperanza, dignidad

La riqueza que Dios le dio a ustedes, ustedes son la riqueza de México, la esperanza que les dio Jesucristo y la dignidad que les da el no dejarse “sobar el lomo” y ser mercadería para los bolsillos de otros.

Hoy el Señor los sigue llamando, los sigue convocando, al igual que lo hizo con el indio Juan Diego. Los invita a construir un santuario. Un santuario que no es un lugar físico, sino una comunidad, un santuario llamado parroquia, un santuario llamado nación.

La comunidad, la familia, el sentirnos ciudadanos, es uno de los principales antídotos contra todo lo que nos amenaza, porque nos hace sentir parte de esta gran familia de Dios. No para refugiarnos, para encerrarnos, para escaparnos de las amenazas de la vida o de los desafíos, al contrario, para salir a invitar a otros; para salir a anunciar a otros que ser joven en México es la mayor riqueza y por lo tanto, no puede ser sacrificada y porque es riqueza es capaz de tener esperanza y nos da dignidad. Otra vez las 3 palabras: riqueza, esperanza y dignidad. Pero riqueza esa que Dios nos dio y que tenemos que hacer crecer.

Jesús el que nos da la esperanza nunca nos invitaría a ser sicarios, sino que nos llama discípulos. Nos llama amigos. Jesús nunca nos mandaría al muere, sino que todo en Él es invitación a la vida. Una vida en familia, una vida en comunidad; una familia y una comunidad a favor de la sociedad. Y aquí Rosario retomo lo que vos dijiste, una cosa tan linda.

En la familia se aprende cercanía, se aprende solidaridad, se aprende a compartir, a discernir, a llevar adelante los problemas unos de otros, a pelearse y a arreglarse, a discutir y abrazarse y a besarse. La familia es la primera escuela de la Nación y en la familia está esa riqueza que tienen ustedes. La familia es como quien custodia esa riqueza, en la familia van a encontrar esperanza porque está Jesús, y en la familia van a tener dignidad. Nunca, nunca dejen de lado la familia. La Familia es la piedra de base de la construcción de una gran nación.

Ustedes son riqueza, tienen esperanza y sueñan, también Rosario habló de soñar, ¿ustedes sueñan con tener una familia? Casi no escuché la respuesta.

Queridos hermanos ustedes son la riqueza de este país y, cuando duden de eso, miren a Jesucristo, que es la esperanza, el que desmiente todos los intentos de hacerlos inútiles, o meros mercenarios de ambiciones ajenas. Les agradezco este encuentro y les pido que recen por mí. Gracias.

Antes de concluir el encuentro, el Santo Padre dijo estas breves palabras

Los invito a rezar juntos a nuestra Madre de Guadalupe y a pedirle que nos haga conscientes de la riqueza que Dios nos dio. Que nos haga crecer en nosotros, en nuestro corazón la esperanza en Jesucristo y que andemos por la vida con dignidad de cristianos.

Dios te salve María….

Que los bendiga Dios Todopoderoso, el Padre, y el Hijo y el Espíritu Santo. Y por favor no se olviden de rezar por mí. Gracias.

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17 febrero 2016 3 17 /02 /febrero /2016 21:34

CIUDAD JUÁREZ, 17 Feb. 16 / 02:17 pm (ACI).- Évila Quintana Molina fue la encargada de dar su testimonio en representación de los presos, hombres y mujeres, del Centro de Readaptación Social (Cereso) número 3 en Ciudad Juárez. Sus palabras emocionaron a todos, también al Papa Francisco y a continuación las reproducimos íntegramente.

Muy buenos días, antes de iniciar mi intervención quiero darle la bienvenida a todos los que hoy nos acompañan en la gran alegría de recibir al Santo Padre.

Santo Padre, Francisco, es para mí un honor ser la voz que representa los miles de hombres y mujeres que nos encontramos tras los muros y rejas de una prisión enfrentando procesos o cumpliendo alguna sentencia que por errores o malas decisiones cometidas en el pasado nos trajeron a este lugar.

Su presencia en este centro es un llamado a la obra de misericordia para los internos de una prisión y sus familias. Es también un llamado para aquellos que se olvidaron de que aquí hay seres humanos pues aunque seamos transgresores de la ley del hombre y pecadores, la mayoría de nosotros tenemos la esperanza de la redención y en algunos casos la voluntad de conseguirla. Y es justo en estos lugares donde se pone a prueba tu fe, la fortaleza de tu espíritu.

Desde este lugar donde no importa quién eres del otro lado de los muros, donde tu compañero de celda se convierte en parte de tu familia, donde compartes la mesa con extraños que se harán parte de tus días y donde todos somos iguales hasta en nuestra vestimenta, así como somos iguales ante los ojos de Dios. Esta experiencia nos va transformando.

Al inicio de este viaje llamado cárcel nos sentimos expuestos, vulnerables, solos, física y emocionalmente, parte de nosotros se ha ido pero será en nuestro interior donde encontremos la fortaleza de como tomar o cómo vivir esta experiencia.

En este mundo gris donde todos los días parecen ser iguales y donde uno no es dueño de su presente por lo tanto nuestros planes sobre nuestro futuro se convierten en inciertos. Sin embargo, sí eres dueño de ti, de tus ganas de sobrellevar la soledad y aventurarte a cambiar el rumbo de tu vida.

Levántate, que tu compañeros sea un libro que te haga viajar a través de sus páginas. Dentro de este centro las actividades religiosas constituyen un elemento primordial en nuestro tratamiento hacia la reinserción y se convierten en el espacio personal y familiar de reflexión y conciencia de la magnitud de nuestros actos. Hoy nos alegramos porque las condiciones actuales de nuestro centro han permitido que tengamos acceso a nuestras actividades religiosas en un ambiente donde no se nos discriminan por ejercerlas y se nos alienta por atenderlas.

Nuestra situación legal nos genera en ocasiones desesperanza y tristeza por eso es comprensible que para nosotros los internos no hay tesoro mas grande que el contacto humano con nuestros seres queridos. Por eso agradecemos el gesto educador y encausador de nuestros instructores, nos podemos preparar, contamos con el tiempo de asistir a clases para no volver a ser víctimas de la ignorancia, tomemos talleres que nos hagan desear superar nuestro pasado y mejorar la manera en que visualizamos nuestro entorno.

Aprendamos un oficio que nos sirva de herramienta para enfrentar la libertad con dignidad. No todo ha terminado aquí, solo es una pausa en nuestras vidas. Es un tiempo de reflexión sobre cómo quieres vivir y cómo anhelas que tus hijos vivan.

Trabajemos en hacer que nuestros hijos e hijas no repitan nuestra historia, en lo personal, la gran bendición de ver crecer a mi hija y verla convertirse en una niña grande, hermosa de cabello largo, con esos ojos enormes que logro ver desde que se abre la puerta de la prisión para darle paso. Su sonrisa y el verla correr a mis brazos, me regresan un poco de vida. Un “te amo mamá” de sus bellos labios me darán la fuerza con la que sobreviviré los siguientes días de la cárcel.

Si la vida y nuestros actos nos pusieron en la oscuridad, tal vez no es para morir en ella, es para que iluminemos con nuestra fe y con nuestras ganas de cambiar, asimismo a muchos de nosotros la Palabra de Dios nos ha llevado a entender que los muros de nuestra cárcel espiritual fueron levantados por nosotros mismos, por nuestros vicios, por nuestras pasiones mal encausadas.

Esta experiencia nos convierte en seres pacientes y perseverantes. Estas dos grandes virtudes nos hacen excepcionales. Vamos a usarlas a nuestro favor, trabajemos en nosotros mismos. Que nuestro futuro se convierta en el proyecto de nuestras vidas. Fortalezcamos nuestro espíritu, que a donde vayamos, llevemos amor, de esta manera llevaremos a Dios, pues Dios es amor.

El día que me dieron mi sentencia alguien me dijo, ya no te preguntes más “¿Por qué estás aquí?” Mejor pregúntate “¿Para qué estás aquí?” Un día me encontraba triste de saberme lejos de casa sin mi hija ni mi familia y en mi interior pensé: “Yo acepto tu voluntad, Señor” y le dije: “Señor, sólo déjame ver que tus planes son mejores que los míos. Y fue justo entonces cuando encontré la respuesta de “¿Para qué estoy aquí?

Santo Padre, el único mérito que tengo para ser yo quien se dirige a Su Santidad es el uniforme que hoy porto como interna. En este centro de reinserción con una población mayor a 3 mil hombres y más de 200 mujeres, estoy segura que su visita será histórica, pues la visita que recibe un preso se convierte en el alimento que nos nutre de fe y esperanza de pronto regresar a casa y reencontrarnos con los nuestros.

Nos sentimos profundamente bendecidos por cobijarnos con su presencia, a nuestro país México, a nuestro Estado Chihuahua y en especial a Ciudad Juárez. Santo Padre, queremos agradecerle el tomarnos en cuenta y traernos la ternura y la caricia de Dios a quienes nos encontramos reunidos. Aquellos quienes clamamos por el perdón de Dios y de la sociedad, porque también somos parte de ella y por supuesto del Pueblo de Dios.

Su Santidad habla nuestro idioma, pertenece a nuestro bello continente, lo que lo hace muy cercano a nosotros y hoy Su Santidad se ha hecho uno de nosotros en la cárcel al hacer propias las palabras de la Sagrada Escritura del apóstol San Pablo a los hebreos que a la letra dice: “Acuérdense de los presos como si estuvieran presos con ellos”.

Gracias por acordarse de nosotros, por su sencillez, por su humildad. Sé que Usted, más que nadie nos entiende. Le pedimos considere en sus oraciones a nuestras familias que son víctimas de agresiones a consecuencia de nuestros actos y por supuesto a las víctimas de nuestros actos, pues todos necesitamos de la presencia de Dios en nuestras vidas para que su misericordia no nos abandone.

Santo Padre, téngalo por seguro que esta tarde en cada uno de nosotros, Usted dejó la semilla de la esperanza sembrada y cuente con las oraciones de todos los presos de la República. Sin más, Santo Padre, solo me queda decirle: “Bendito sean los pies que vienen en el nombre de Dios”.

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17 febrero 2016 3 17 /02 /febrero /2016 21:32

CIUDAD JUÁREZ, 17 Feb. 16 / 02:47 pm (ACI).- El Papa Francisco se encontró con diversos representantes del mundo del trabajo en el Colegio de Bachilleres del estado de Chihuahua. A continuación el texto completo de su discurso:

Queridos hermanos y hermanas

He querido encontrarme con ustedes aquí en esta tierra de Juárez, por la especial relación que esta ciudad tiene con el mundo del trabajo. No sólo les agradezco el saludo de bienvenida y sus testimonios, que han puesto de manifiesto los desvelos, las alegrías y las esperanzas que experimentan en sus vidas, sino que quisiera agradecerles también esta oportunidad de intercambio y de reflexión.

Todo lo que podamos hacer para dialogar, encontrarnos, para buscar mejores alternativas y oportunidad es ya un logro a valorar y resaltar. Hay dos palabras que quiero subrayar: Diálogo y encuentro. No cansarse de dialogar, las guerras se van gestando de a poquitos por la mudez y por los desencuentros.

Obviamente que no alcanza, pero hoy en día no podemos darnos el lujo de cortar toda instancia de encuentro, toda instancia de debate, de confrontación, de búsqueda. Es la única manera que tendremos de poder ir construyendo el mañana, ir tejiendo relaciones sostenibles capaces de generar el andamiaje necesario que, poco a poco, irá reconstruyendo los vínculos sociales tan dañados por la falta de comunicación, tan dañados por la falta de respeto a lo mínimo necesario para una convivencia saludable.

Gracias, y que esta instancia sirva para construir futuro y sea una buena oportunidad de forjar el México que su pueblo y que sus hijos se merecen.

Me gustaría detenerme en este último aspecto. Hoy están aquí diversas organizaciones de trabajadores y representantes de cámaras y gremios empresariales. A primera vista podrían considerarse como antagonistas, pero los une la misma responsabilidad: buscar generar espacios de trabajo digno y verdaderamente útil para la sociedad y especialmente para los jóvenes de esta tierra.

Uno de los flagelos más grandes a los que se ven expuestos los jóvenes es la falta de oportunidades de estudio y de trabajo sostenible y redituable que les permita proyectarse, y esto genera en tantos casos, tantos casos, situaciones de pobreza y marginación. Y esta pobreza y marginación es el mejor caldo de cultivo para que caigan en el círculo del narcotráfico y de la violencia. Es un lujo que hoy no nos podemos dar; no se puede dejar solo y abandonado el presente y el futuro de México.

Y para eso diálogo, confrontación, fuente de trabajo que vaya creando este sendero constructivo. Desgraciadamente, el tiempo que vivimos ha impuesto el paradigma de la utilidad económica como principio de las relaciones personales. La mentalidad reinante en todas partes propugna la mayor cantidad de ganancias posibles, a cualquier tipo de costo y de manera inmediata. No sólo provoca la pérdida de la dimensión ética de las empresas sino que olvida que la mejor inversión que se puede realizar es invertir en la gente, en las personas, en las familias.

La mejor inversión es crear oportunidades. La mentalidad reinante pone el flujo de las personas al servicio del flujo de capitales provocando en muchos casos la explotación de los empleados como si fueran objetos para usar y tirar y descartar (cf. Laudato si’, 123). Dios pedirá cuenta a los esclavistas de nuestros días, y nosotros hemos de hacer todo lo posible para que estas situaciones no se produzcan más. El flujo del capital no puede determinar el flujo y la vida de las personas.

Por eso me gustó ese anhelo que se expresó de diálogo y confrontación. No son pocas las veces que, frente a los planteos de la Doctrina Social de la Iglesia, se salga a cuestionarla diciendo: «Estos pretenden que seamos organizaciones de beneficencia o que transformemos nuestras empresas en instituciones de filantropía». La hemos escuchado esa crítica. La única pretensión que tiene la Doctrina Social de la Iglesia es velar por la integridad de las personas y de las estructuras sociales.

Cada vez que, por diversas razones, ésta se vea amenazada, o reducida a un bien de consumo, la Doctrina Social de la Iglesia será voz profética que nos ayudará a todos a no perdernos en el mar seductor de la ambición. Cada vez que la integridad de una persona es violada, toda la sociedad es la que, en cierta manera, empieza a deteriorarse. Y esto que dice la Doctrina Social de la Iglesia no es en contra de nadie, sino a favor de todos.

Cada sector tiene la obligación de velar por el bien del todo; todos estamos en el mismo barco. Todos tenemos que luchar para que el trabajo sea una instancia de humanización y de futuro; que sea un espacio para construir sociedad y ciudadanía. Esta actitud no sólo genera una mejora inmediata, sino que a la larga va transformándose en una cultura capaz de promover espacios dignos para todos. Esta cultura, nacida muchas veces de tensiones, va gestando un nuevo estilo de relaciones, un nuevo estilo de Nación.

¿Qué mundo queremos dejarles a nuestros hijos? Creo que en esto la gran mayoría podemos coincidir. Este es precisamente nuestro horizonte, esa es nuestra meta y, por ello, hoy tenemos que unirnos y trabajar. Siempre es bueno pensar qué me gustaría dejarles a mis hijos; y también es una buena medida para pensar en los hijos de los demás.

¿Qué quiere dejar México a sus hijos? ¿Quiere dejarles una memoria de explotación, de salarios insuficientes, de acoso laboral o de tráfico de trabajo esclavo? ¿O quiere dejarles la cultura de la memoria de trabajo digno, del techo decoroso y de la tierra para trabajar? Tres T. Trabajo, techo y tierra. ¿En qué cultura queremos ver nacer a los que nos seguirán? ¿Qué atmósfera van a respirar? ¿Un aire viciado por la corrupción, la violencia, la inseguridad y desconfianza o, por el contrario, un aire capaz de generar alternativas, generar renovación o cambio? Generar es ser co-creadores con Dios. Claro, eso cuesta.

Sé que lo que estoy planteando no es fácil, pero sé también que es peor dejar el futuro en manos de la corrupción, del salvajismo y de la falta de equidad. Sé que no es fácil muchas veces armonizar todas las partes en una negociación, pero sé también que es peor, y nos termina haciendo más daño, la carencia de negociación y la falta de valoración.

Otra vez me decía un viejo dirigente obrero: con esto, como él solo, murió con lo que ganaba, nunca se aprovechó. Cada vez que teníamos que sentarnos a una mesa de negociación, yo sabía que tenía que perder algo para que ganáramos todos. linda la filosofía de ese hombre de trabajo, cuando se va a negociar se pierde algo para que ganen todos.

Sé que no es fácil poder congeniar en un mundo cada más competitivo, pero es peor dejar que el mundo competitivo termine determinando el destino de los pueblos, esclavos. El lucro y el capital no son un bien por encima del hombre, están al servicio del bien común. Y, cuando el bien común es forzado para estar al servicio del lucro, y el capital la única ganancia posible, eso tiene un nombre, se llama exclusión y así se va consolidando la cultura del descarte, descartable, excluyente.

Comenzaba agradeciéndoles la oportunidad de estar juntos. Ayer uno de los jóvenes en el estadio de Morelia que dio testimonio dijo que este mundo nos quita la capacidad de soñar y es verdad. A veces nos quita la capacidad de soñar, la capacidad de la gratuidad.

Cuando el chico o la chica le da al papá y a la mamá solamente el fin de semana porque se va a trabajar antes y se vuelve cuando está durmiendo, esa es la cultura del descarte. Quiero invitarlos a soñar en México, donde el papá pueda tener tiempo para jugar con sus hijos, donde la mamá pueda tener tiempo para jugar con sus hijos y eso lo van a lograr dialogando, negociando, perdiendo para que ganen todos.

Los invito a soñar el México que sus hijos se merecen; el México donde no haya personas de primera segunda o de cuarta, sino el México que sabe reconocer en el otro la dignidad de hijo de Dios. Y que la Guadalupana, que se manifestó a San Juan Diego, y reveló cómo los aparentemente dejados de lado eran sus testigos privilegiados, los ayude a todos. Tengan la profesión que tengan, tengan el trabajo que tengan, a todos. En esta tarea de diálogo, confrontación y encuentro. Gracias.

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16 febrero 2016 2 16 /02 /febrero /2016 23:21

7 Y al orar, no charléis mucho, como los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados.
8 No seáis como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo.
9 «Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre;
10 venga tu Reino; hágase tu Voluntad así en la tierra como en el cielo.
11 Nuestro pan cotidiano dánosle hoy;
12 y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores;
13 y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal.
14 «Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
15 pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas.

Mi comentario:

Oremos mucho pero sin que nos vean los demás (hasta donde nos sea posible). Oremos para pedir perdón a Dios por todos nuestros pecados y de los demás. Oremos para agradecer a Dios por tanto, por tantísimo que nos ha perdonado, aguantado y amado a todos. Oremos para pedir que nos ilumine y veamos lo que debemos hacer (bueno) y lo que no debemos hacer. Oremos para ofrecer hacer su voluntad siempre y, poner de nuestra parte nuestro esfuerzo para estar bien formados y tomar la decisión correcta en cada caso (con y por amor a Dios y al prójimo, en unión con Cristo).

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Published by José Calderón - en Buenos para chicos
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16 febrero 2016 2 16 /02 /febrero /2016 23:15

4 Engrandeced conmigo a Yahveh, ensalcemos su nombre todos juntos.
5 He buscado a Yahveh, y me ha respondido: me ha librado de todos mis temores.
6 Los que miran hacia él, refulgirán: no habrá sonrojo en su semblante.
7 Cuando el pobre grita, Yahveh oye, y le salva de todas sus angustias.
16 Los ojos de Yahveh sobre los justos, y sus oídos hacia su clamor,
17 el rostro de Yahveh contra los malhechores, para raer de la tierra su memoria.
18 Cuando gritan aquéllos, Yahveh oye, y los libra de todas sus angustias;
19 Yahveh está cerca de los que tienen roto el corazón. él salva a los espíritus hundidos.

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Published by La Biblia - en Buenos
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16 febrero 2016 2 16 /02 /febrero /2016 23:05

TUXTLA GUTIÉRREZ, 15 Feb. 16 / 06:00 pm (ACI).- En el multitudinario Encuentro con las Familias en Tuxtla Gutiérrez, una pareja de divorciados en nueva unión compartió su testimonio ante el Papa Francisco. Visiblemente emocionados reconocieron que no pueden acceder a la Eucaristía, pero no por eso dejan de participar activamente de la Iglesia.

A continuación su emotivo testimonio:

Somos Humberto y Claudia Gómez. Yo Humberto antes era soltero y yo Claudia divorciada con 3 hijos, tenemos 16 años de casados por el civil.

El Señor nos permitió la bendición de tener un hijo de ambos que actualmente tiene 11 años y es monaguillo.

Nuestra relación ha sido de amor y comprensión, pero estábamos alejados de la Iglesia, sentíamos que no teníamos un lugar. Hace 3 años que el Señor nos habló y entramos al grupo para DVC.

Esto cambió nuestra vida, nos acercamos a la Iglesia y recibimos amor y misericordia de nuestros hermanos de grupo, de nuestros sacerdotes. Después de recibir el abrazo y amor de nuestro Señor, sentimos que el corazón no cabía en nuestro pecho.

Los DVC no podemos acceder a la Eucaristía, pero podemos comulgar a través del hermano necesitado, del hermano enfermo, del hermano privado de su libertad, por eso somos voluntarios en hospitales visitamos.

Al visitarlos vimos la necesidad de alimento, ropa y cobija para sus, gracias a Dios tenemos más de 2 años compartiendo el alimento con nuestros hermanos, Posteriormente Claudia aceptó ayudar como coordinadora de voluntarias de la guardería que está dentro del penal del topo chico,

Una vez integrada conocimos las necesidades de los internos que están en la clínica de rehabilitación de adicciones dentro del penal de hombres y decidimos apoyarles con acompañamiento y llevando artículos de higiene personal.

Es maravilloso el Señor y nos permite servir a quien lo necesita, solo dijimos Sí y Él se ha encargado de mostrarnos hacia donde caminar. Somos bendecidos porque tenemos un matrimonio y una familia donde el centro es Dios. Papa Francisco, gracias por su amor.

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16 febrero 2016 2 16 /02 /febrero /2016 23:04

MORELIA, 16 Feb. 16 / 12:51 pm (ACI).- El Papa Francisco celebró una emocionante Misa con unas 20.000 personas entre sacerdotes, religiosos, religiosas, consagrados y seminaristas, en el estadio “Venustiano Carranza” en la ciudad de Morelia, estado de Michoacán en el centro-occidente de México.

En su homilía, Francisco aconsejó orar para combatir al demonio, que utiliza la resignación y la acedia -la pereza espiritual- como sus principales armas. Además, aseguró que el modo de rezar deja entrever el estilo de vida que uno lleva.

Al llegar a Morelia las muestras de cariño y alegría se sucedieron al igual que los días anteriores entre la multitud, calculada en unas 300.000 personas, que esperaba el paso del Pontífice en papamóvil durante las primeras hora de la mañana.

A su llegada al estado, las miles de personas allí reunidas estallaron en vítores y aplausos al Santo Padre, quien se desplazó en el interior del estadio en un pequeño vehículo de color blanco con el escudo papal. Desde él fue saludando a los fieles hasta que llegó a la sacristía.

La celebración se realizó en español y en la lengua indígena purepécha, la lengua oficial de un pueblo que vive en este estado y cuyos miembros fueron conocidos en la antigüedad como los “michoacas” o “michoacanos”.

Las actividades básicas de la mayoría de los purépechas son la agricultura, ganadería, alfarería, pesca y la elaboración de diversas artesanías y trajes típicos de su cultura.

En la Misa, el Papa Francisco utilizó el báculo y el cáliz del primer Obispo de Michoacán, Mons. Vasco de Quiroga, conocido por todos como “Tata Vasco”. Un coro de más de 200 voces se encargó de la música en la liturgia.

En la homilía el Santo Padre recordó la importancia de la oración y de reconocer a Dios como Padre. “A rezar se aprende, como aprendemos a caminar, a hablar, a escuchar. La escuela de la oración es la escuela de la vida y en la escuela de la vida es donde vamos haciendo la escuela de la oración”, dijo.

Jesús enseñó a sus discípulos la fe, “los invitó a compartir su vida, su intimidad y estando con Él, los hizo tocar en su carne la vida del Padre. Los hace experimentar en su mirada, en su andar la fuerza, la novedad de decir: Padre nuestro”.

Francisco explicó que “nos ha invitado a participar de su vida, de la vida divina, ay de nosotros si no la compartimos, ay de nosotros si no somos testigos de lo que hemos visto y oído, ay de nosotros”.

“No somos ni queremos ser funcionarios de lo divino, no somos ni queremos ser nunca empleados de Dios, porque somos invitados a participar de su vida, somos invitados a introducirnos en su corazón, un corazón que reza y vive diciendo: Padre nuestro”, agregó.

Sobre las tentaciones que pueden “asediar” a todo hombre, el Papa indicó que se resumen en una que es el arma preferida del demonio: la resignación. “Una resignación que nos paraliza y nos impide no sólo caminar, sino también hacer camino; una resignación que no sólo nos atemoriza, sino que nos atrinchera en nuestras ‘sacristías’ y aparentes seguridades; una resignación que no sólo nos impide anunciar, sino que nos impide alabar. Una resignación que no sólo nos impide proyectar, sino que nos impide arriesgar y transformar”, denunció.

Cuando esto suceda y para luchar contra esta tentación, Francisco aconsejó acudir a la “memoria” y “recuperar la historia que nos ha traído hasta acá”.

Poco antes de terminar su homilía, el Pontífice recordó al primer Obispo de Michoacán, “conocido como Tata Vasco, como el español que se hizo indio”.

Al final de la Misa, Mons. Salvador Rangel Mendoza, Obispo de Chilpancingo-Chilapa y responsable de la dimensión de la Vida Consagrada, pronunció unas palabras de agradecimiento.

“Nos sentimos muy alegres y bendecidos del Señor por tenerlo entre nosotros, por lo que es y lo que representa, ya que ha venido a confirmarnos en la fe, a alentar nuestra esperanza, y a animarnos a ser más solidarios como Iglesia, particularmente con los más pobres”.

Además, manifestó al Papa que “su visita nos alienta a caminar por los caminos de la alegría del Evangelio, a ir e instalarnos en las periferias existenciales de la mujer y de hombre de nuestro tiempo, con espíritu de misericordia y sentido profético para poder contribuir a la construcción del Reino y a un México más justo, reconciliado y en paz”.

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15 febrero 2016 1 15 /02 /febrero /2016 16:49

31 «Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria.
32 Serán congregadas delante de él todas las naciones, y él separará a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.
33 Pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.
34 Entonces dirá el Rey a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis;
36 estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme."
37 Entonces los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber?
38 ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos?
39 ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?"
40 Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis."
41 Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles.
42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;
43 era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis."
44 Entonces dirán también éstos: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?"
45 Y él entonces les responderá: "En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo."
46 E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.»

Mi comentario:

Nos hemos acostumbrado a convivir con los pobres, los enfermos, los presos, y el ritmo de vida (de trabajo) no nos permite hacer obras de caridad directamente (a muchos) pero siempre podemos hacer caridad a través de la Iglesia (que es la mejor institución a través de la cual nuestro dinero se usa para obras de caridad bien pensadas y bien dirigidas) o aportando directamente a una institución de caridad existente en nuestro medio (orfanato, asilo, etc.) Además, en la medida de lo posible, visitar al pariente enfermo, al amigo enfermo, y ayudar con amor a quien esté a nuestro alcance.

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15 febrero 2016 1 15 /02 /febrero /2016 16:42

1 Habló Yahveh a Moisés, diciendo:
2 Habla a toda la comunidad de los israelitas y diles: Sed santos, porque yo, Yahveh, vuestro Dios, soy santo.
11 No hurtaréis; no mentiréis ni os defraudaréis unos a otros.
12 No juraréis en falso por mi nombre: profanarías el nombre de tu Dios. Yo, Yahveh.
13 No oprimirás a tu prójimo, ni lo despojarás. No retendrás el salario del jornalero hasta el día siguiente.
14 No maldecirás a un mudo, ni pondrás tropiezo ante un ciego, sino que temerás a tu Dios. Yo, Yahveh.
15 Siendo juez no hagas injusticia, ni por favor del pobre, ni por respeto al grande: con justicia juzgarás a tu prójimo.
16 No andes difamando entre los tuyos; no demandes contra la vida de tu prójimo. Yo, Yahveh.
17 No odies en tu corazón a tu hermano, pero corrige a tu prójimo, para que no te cargues con pecado por su causa.
18 No te vengarás ni guardarás rencor contra los hijos de tu pueblo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Yahveh.

Mi comentario:

En esta lectura Dios manda al pueblo muchas cosas que no deben hacer, pero también dice "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" y "sed santos", lo cual implica procurar hacer siempre lo correcto, lo debido, el bien, y siempre con y por amor a Dios y al prójimo. Todo nuestro trabajo debe ser legal, debe ser algo bueno para los demás; es justo ganar nuestro sueldo, pero por amor debemos hacer nuestro trabajo (o estudios) lo mejor posible; lo mismo en casa, con la familia; lo mismo con los amigos y conocidos.

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15 febrero 2016 1 15 /02 /febrero /2016 16:15

REDACCIÓN CENTRAL, 14 Feb. 16 / 02:19 am (ACI).- Este 14 de febrero la Iglesia celebra el primer domingo de Cuaresma. El Evangelio del día corresponde a la lectura de Lucas 4: 1-13, pasaje que narra el momento en que Jesús es tentado en el desierto.

A continuación puede leer el Evangelio y la Homilía del Obispo de Santa María de los Ángeles (Chile), Felipe Bacarreza Rodríguez:

Evangelio del día (Lucas 4:1-13)

1 Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jordán, y era conducido por el Espíritu en el desierto,

2 durante cuarenta días, tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, sintió hambre.

3 Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.»
4 Jesús le respondió: «Esta escrito: No sólo de pan vive el hombre.»
5 Llevándole a una altura le mostró en un instante todos los reinos de la tierra;
6 y le dijo el diablo: «Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos, porque a mí me ha sido entregada, y se la doy a quien quiero.
7 Si, pues, me adoras, toda será tuya.»
8 Jesús le respondió: «Esta escrito: Adorarás al Señor tu Dios y sólo a él darás culto.»
9 Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo;
10 porque está escrito: A sus ángeles te encomendará para que te guarden.
11 Y: En sus manos te llevarán para que no tropiece tu pie en piedra alguna.»
12 Jesús le respondió: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios.»
13 Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno.

Puede revisar las otras lecturas litúrgicas del día en el siguiente enlace:
https://www.aciprensa.com/calendario/calendario.php?dia=14&mes=2&ano=2016

Homilía de Mons. Bacarreza:

El Evangelio de este I Domingo de Cuaresma nos presenta el episodio de las tentaciones que sostuvo Jesús en el desierto.

El evangelista Lucas introduce el relato con estas pala­bras: "Jesús, lleno de Espíritu Santo, se volvió del Jor­dán, y era conducido por el Espí­ritu en el desierto, durante cuarenta días, tentado por el diablo". Después de esta introducción sigue el detalle de las tentaciones. Todo el episodio de las tentaciones en el desierto va a quedar incluido entre dos claras menciones del Espíritu Santo. "Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta un tiempo oportuno. Jesús volvió a Galilea por la fuerza del Espíritu, y su fama se exten­dió por toda la región" (Lc 4,14). Nadie puede ser conducido por el Espíritu a una emboscada. Si Jesús fue conducido por el Espíritu al desierto y allí fue tentado, eso ocurrió para un fin salvífico. En efecto, resistiendo la tentación y venciendo al diablo, Jesús reparó las caídas del hombre -de Adán y de Israel en el desierto- y así dio gloria a su Padre.

Esto es lo que nos enseña el Catecismo: "Los evangelistas indican el sentido salvífico de este acontecimiento misterioso. Jesús es el nuevo Adán que permaneció fiel allí donde el primero sucumbió a la tentación. Jesús cumplió perfectamente la vocación de Israel: al contrario de los que anteriormente provocaron a Dios durante cuarenta años por el desierto (cf. Sal 95,10), Cristo se revela como el Siervo de Dios totalmente obediente a la voluntad divina. En esto Jesús es vencedor del diablo... La victoria de Jesús en el desierto sobre el Tentador es un anti­cipo de la victoria de la Pasión, suprema obediencia de su amor filial al Padre" (N. 539).

Para leer la homilía completa puede dar click en el siguiente enlace:
https://www.aciprensa.com/homilias/homilia.php?id=383

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