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17 julio 2017 1 17 /07 /julio /2017 17:54

San Juan Crisóstomo (c. 345-407), presbítero en Antioquía, después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia
Sermón 45 sobre los Hechos de los Apóstoles; PG 60, 318-320

«El que de a beber, tan sólo un simple vaso de agua fresca... no quedará sin recompensa»

 

«Yo era un extranjero, dice Cristo, y me habéis acogido» (Mt 25,35). Y más aún: «Cada vez que lo habéis hecho a uno de estos pequeños, a mí me lo habéis hecho» (Mt 25,40). Puesto que se trata de un creyente y de un hermano, aunque se trate del más pequeño, es Cristo quien entra con él. Abre tu casa, recíbele. «El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá una recompensa de profeta»... Estos son los sentimientos que se deben tener al recibir a un huésped: la complacencia, el gozo, la generosidad. El huésped es siempre tímido y vergonzoso. Si su anfitrión no le recibe con gozo, se retira sintiéndose menospreciado, porque es peor ser recibido medianamente que no ser, en absoluto, recibido.

Abre tu casa donde Cristo encuentre alojamiento. Di: «Esta es la habitación de Cristo. Esta es la mansión que le está reservada». Aunque sea muy sencilla, no la va a desdeñar. Cristo está desnudo, extranjero. No le hace falta más que un techo. Por lo menos, dale esto; no seas cruel e inhumano. Tú, que muestras tanto deseo por los bienes materiales, no te quedes frío ante las riquezas del espíritu... Para tu coche tienes un local, ¿y no tendrás ninguno para Cristo vagabundo? Abraham recibió a los huéspedes allí donde él vivía (Gn 18). Su mujer les trató como si fuera la sirvienta, y ellos, los amos. Ni el uno ni la otra sabían que recibían a Cristo, que acogían a ángeles. Si lo hubieran sabido, se hubieran despojado de todo. Nosotros, que sabemos reconocer a Cristo, mostremos aún más prisa que ellos que creían recibir sólo a unos hombres.

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17 julio 2017 1 17 /07 /julio /2017 17:45

Mateo 10,34-42.11,1.

Jesús dijo a sus apóstoles:
"No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada. Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra; y así, el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa.
El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.
El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió. El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo. Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa".
Cuando Jesús terminó de dar estas instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí, para enseñar y predicar en las ciudades de la región.

Mi comentario:

Ser fieles a Dios nos acarreará diferencias con los demás, rechazos, desacuerdos, insultos, aislamiento, etc., pero el que ser fiel hasta el final de su vida tendrá su recompensa en el cielo. Para ser fieles sin equivocarnos, debemos formarnos bien en la fe (leer la Biblia, consultar nuestras dudas con sacerdotes, leer el Catecismo de la Iglesia Católica, ir a misa y escuchar atentamente el sermón, etc.). Ante la duda, en un momento dado, debemos pedir a Dios que nos ilumine y tomar la decisión (y hacer) que consideremos correcta a los ojos de Dios (lo que hubiese hecho Jesús en nuestro lugar). 

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17 julio 2017 1 17 /07 /julio /2017 17:43

Mateo 10,34-42.11,1.

Jesús dijo a sus apóstoles:
"No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada.
Porque he venido a enfrentar al hijo con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra;
y así, el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa.
El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.
El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.
El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que los recibe a ustedes, me recibe a mí; y el que me recibe, recibe a aquel que me envió.
El que recibe a un profeta por ser profeta, tendrá la recompensa de un profeta; y el que recibe a un justo por ser justo, tendrá la recompensa de un justo.
Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa".
Cuando Jesús terminó de dar estas instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí, para enseñar y predicar en las ciudades de la región.


Extraído de la Biblia.

Leer el comentario del Evangelio por: San Juan Crisóstomo (c. 345-407), presbítero en Antioquía, después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia. Sermón 45 sobre los Hechos de los Apóstoles; PG 60, 318-320.

 

«El que de a beber, tan sólo un simple vaso de agua fresca... no quedará sin recompensa»

 

«Yo era un extranjero, dice Cristo, y me habéis acogido» (Mt 25,35). Y más aún: «Cada vez que lo habéis hecho a uno de estos pequeños, a mí me lo habéis hecho» (Mt 25,40). Puesto que se trata de un creyente y de un hermano, aunque se trate del más pequeño, es Cristo quien entra con él. Abre tu casa, recíbele. «El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá una recompensa de profeta»... Estos son los sentimientos que se deben tener al recibir a un huésped: la complacencia, el gozo, la generosidad. El huésped es siempre tímido y vergonzoso. Si su anfitrión no le recibe con gozo, se retira sintiéndose menospreciado, porque es peor ser recibido medianamente que no ser, en absoluto, recibido.

Abre tu casa donde Cristo encuentre alojamiento. Di: «Esta es la habitación de Cristo. Esta es la mansión que le está reservada». Aunque sea muy sencilla, no la va a desdeñar. Cristo está desnudo, extranjero. No le hace falta más que un techo. Por lo menos, dale esto; no seas cruel e inhumano. Tú, que muestras tanto deseo por los bienes materiales, no te quedes frío ante las riquezas del espíritu... Para tu coche tienes un local, ¿y no tendrás ninguno para Cristo vagabundo? Abraham recibió a los huéspedes allí donde él vivía (Gn 18). Su mujer les trató como si fuera la sirvienta, y ellos, los amos. Ni el uno ni la otra sabían que recibían a Cristo, que acogían a ángeles. Si lo hubieran sabido, se hubieran despojado de todo. Nosotros, que sabemos reconocer a Cristo, mostremos aún más prisa que ellos que creían recibir sólo a unos hombres.

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14 julio 2017 5 14 /07 /julio /2017 15:18

Mateo 10,16-23.

Jesús dijo a sus apóstoles:
"Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas. Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas.
A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos.
Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento,
porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes.
El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir. Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará.
Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabarán de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre."

Mi comentario:

Jesús nos advierte que estaremos en medio de lobos, que nos entregarán a los tribunales y azotarán, que nos entregará nuestro hermano, padre o hijo, que seremos odiados, perseguidos, etc., pero que el que persevere (es decir siga siendo fiel) hasta el final, se salvará (irá al cielo).

No temamos hacer la voluntad de Dios siempre, aunque nuestros padres, hermanos, hijos, autoridades estén en desacuerdo o en contra. Debemos ser astutos y sencillos, prudentes y humildes, valientes y generosos (dispuestos a dar nuestro tiempo, nuestra salud, nuestra paz, nuestra vida) por amor a Dios y al prójimo.

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8 julio 2017 6 08 /07 /julio /2017 17:44

San Pedro Crisólogo (c. 406-450), obispo de Ravenna, doctor de la Iglesia. Sermón 31, dice: "... . En sí mismo el ayuno no tiene sentido, lo que cuenta es la intención de aquel que ayuna."

Mi comentario: Si se ayuna sólo por cumplir la norma que manda el ayuno en ciertos días, no tiene provecho.

San Pedro Crisólogo: "¿Que provecho pensáis sacar, vosotros que ayunáis contrariados y forzados? El ayuno es un arado maravilloso para labrar el campo de la santidad, cambia los corazones, desarraiga el mal, arranca el pecado, quita el vicio, siembra la caridad; mantiene la fecundidad y prepara la siega del inocente. ..."

Mi comentario: se justifica el ayuno y da fruto si es por hacer caridad, y si es por no pecar de gula. También debemos abstenernos de todo lo que haga mal a nuestra salud. El ayuno y abstinencia deben ser por el bien, el amor y dar frutos buenos cara a Dios.

 

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8 julio 2017 6 08 /07 /julio /2017 17:41

Mateo 9,14-17.

Se acercaron a Jesús los discípulos de Juan y le dijeron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacemos nosotros y los fariseos?".
Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.
Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido y la rotura se hace más grande.
Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque los odres revientan, el vino se derrama y los odres se pierden. ¡No, el vino nuevo se pone en odres nuevos, y así ambos se conservan!".


Extraído de la Biblia.

Leer el comentario del Evangelio por: San Pedro Crisólogo (c. 406-450), obispo de Ravenna, doctor de la Iglesia. Sermón 31.

 

« El ayuno de los amigos del Esposo»

 

¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos frecuentemente, mientras que, tus discípulos no ayunan? ¿Por qué? Porque para vosotros, el ayuno es un asunto de la ley y no un don espontáneo. En sí mismo el ayuno no tiene sentido, lo que cuenta es la intención de aquel que ayuna. ¿Que provecho pensáis sacar, vosotros que ayunáis contrariados y forzados? El ayuno es un arado maravilloso para labrar el campo de la santidad, cambia los corazones, desarraiga el mal, arranca el pecado, quita el vicio, siembra la caridad; mantiene la fecundidad y prepara la siega del inocente. Los discípulos de Cristo, ellos están colocados en el corazón mismo del campo maduro de la santidad, reúnen los gérmenes de las virtudes, alegran el Pan de la nueva recolección; no pueden pues practicar ayunos en adelante pasados de moda...

«¿Por qué tus discípulos no ayunan?» El Señor les responde: «¿los amigos del Esposo, pueden ayunar mientras el Esposo está con ellos?» Aquel que se casa deja el ayuno de lado, deja la austeridad; se entrega por entero a la alegría, participa en el banquete; se muestra en todo afable, amable y contento; hace todo lo que le sale del cariño que siente por su mujer. Cristo celebraba entonces sus bodas con su Iglesia; también aceptaba participar en sus comidas; no rechazaba aquellas que le invitaban; lleno de benevolencia y de amor, se mostraba humano; accesible, amable. Lo que quería era unir al hombre con Dios y hacer de sus compañeros miembros de la familia divina.

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7 julio 2017 5 07 /07 /julio /2017 15:59

Amar a tu enemigo:

Si amamos sólo a nuestros parientes y amigos, no nos distinguimos de los que no tienen fe en Dios pues ellos también aman a sus seres queridos. Si amamos a Dios y al prójimo como Dios nos ama, entonces debemos amar también a nuestros enemigos y en general a las personas que no nos caen bien, que nos impiden progresar, que hacen cosas que no están bien, etc. 

Comentario del Evangelio por: San Agustín (354-430), obispo de Hipona, doctor de la Iglesia. Comentario sobre la 1ª carta de San Juan, § 8,10

«Misericordia es lo que yo quiero»

 

Amando a tu enemigo, deseas que sea un hermano. No le amas por lo que es sino que por lo que quieres que sea. Imaginemos un bosque de robles sin talar. Un artesano hábil ve, en el bosque, la madera ya cortada. Le gusta esta madera; no sé qué es lo que quiere hacer de ella, pero estoy seguro de que no es para que se quede tal cual está que el artista quiere esta madera. Su arte le hacer ver ya lo que podrá hacer con la madera; su amor no va dirigido hacia la madera en bruto, sino lo que él hará con ella.

Es de esta manera que Dios nos ha amado aun cuando éramos pecadores. Por eso dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos» ¿Acaso nos ha amado pecadores para que permanezcamos en el pecado? El Artista nos ha visto como una madera en bruto tal cual llega del bosque. Lo que él veía es la obra que iba a hacer en nosotros, no la madera o el bosque.

Igualmente te ocurre a ti: ves a tu enemigo que se te opone, te injuria con  palabras mordientes, es duro con sus afrentas, su odio te persigue. Pero tú eres atento con él por el hecho de considerarle un hombre. Ves lo que este hombre ha hecho contra ti, y tú ves que es Dios quien le ha hecho. En tanto que hombre, es obra de Dios; el odio que te tiene es obra del hombre. Y tú ¿qué te dices para ti? «Señor, sé benévolo con él, perdona sus pecados, inspírale tu temor, cámbiale.» No amas en ese hombre lo que es, sino eso que tu quieres que sea. Así pues, cuando amas a tu enemigo, amas a un hermano.

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7 julio 2017 5 07 /07 /julio /2017 15:56

Mateo 9,9-13.

Jesús, al pasar, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos.
Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?".
Jesús, que había oído, respondió: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos.
Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".


Extraído de la Biblia.

Leer el comentario del Evangelio por: San Agustín (354-430), obispo de Hipona (África del Norte), doctor de la Iglesia. Comentario sobre la 1ª carta de San Juan, § 8,10

«Misericordia es lo que yo quiero»

 

Amando a tu enemigo, deseas que sea un hermano. No le amas por lo que es sino que por lo que quieres que sea. Imaginemos un bosque de robles sin talar. Un artesano hábil ve, en el bosque, la madera ya cortada. Le gusta esta madera; no sé qué es lo que quiere hacer de ella, pero estoy seguro de que no es para que se quede tal cual está que el artista quiere esta madera. Su arte le hacer ver ya lo que podrá hacer con la madera; su amor no va dirigido hacia la madera en bruto, sino lo que él hará con ella.

Es de esta manera que Dios nos ha amado aun cuando éramos pecadores. Por eso dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos» ¿Acaso nos ha amado pecadores para que permanezcamos en el pecado? El Artista nos ha visto como una madera en bruto tal cual llega del bosque. Lo que él veía es la obra que iba a hacer en nosotros, no la madera o el bosque.

Igualmente te ocurre a ti: ves a tu enemigo que se te opone, te injuria con  palabras mordientes, es duro con sus afrentas, su odio te persigue. Pero tú eres atento con él por el hecho de considerarle un hombre. Ves lo que este hombre ha hecho contra ti, y tú ves que es Dios quien le ha hecho. En tanto que hombre, es obra de Dios; el odio que te tiene es obra del hombre. Y tú ¿qué te dices para ti? «Señor, sé benévolo con él, perdona sus pecados, inspírale tu temor, cámbiale.» No amas en ese hombre lo que es, sino eso que tu quieres que sea. Así pues, cuando amas a tu enemigo, amas a un hermano.

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4 julio 2017 2 04 /07 /julio /2017 15:30

Mateo 8,23-27.

Jesús subió a la barca y sus discípulos lo siguieron.
De pronto se desató en el mar una tormenta tan grande, que las olas cubrían la barca. Mientras tanto, Jesús dormía.
Acercándose a él, sus discípulos lo despertaron, diciéndole: "¡Sálvanos, Señor, nos hundimos!".
El les respondió: "¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?". Y levantándose, increpó al viento y al mar, y sobrevino una gran calma.
Los hombres se decían entonces, llenos de admiración: "¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?".

Mi comentario:

A veces nuestra vida es como una barca en un mar tempestuoso de manera que sentimos que nos hundimos, que ya hicimos todo lo posible y no podemos hacer más, y pedimos: ¡Señor, sálvanos!

Nos confiamos al Señor, al cual el viento y el mar obedecieron. Dios nos da paz, esperanza y descanso. «En paz me acuesto y enseguida me duermo junto a ti» (Sl 4,9).
Pero no debemos esperar a estar en crisis para recurrir al Señor; todos los días, desde que despertamos, debemos ofrecer a Dios nuestros actos, nuestros pensamientos y palabras, y pedir su gracia para dar muchos frutos de amor a Él y al prójimo. Que contagiemos amor y fidelidad a Dios, que sea Dios nuestra roca y que nuestra alma descanse en Dios.

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3 julio 2017 1 03 /07 /julio /2017 15:25

Juan 20,24-29.

Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.
Los otros discípulos le dijeron: "¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré".
Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".
Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe".
Tomas respondió: "¡Señor mío y Dios mío!".
Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!".


Extraído de la Biblia.

Leer el comentario del Evangelio por: Basilio de Seleucia (¿-c. 468), obispo. 
Sermón para la Resurrección, 1-4

 

“Id al mundo entero y proclamad la Buena Noticia a toda la creación”

 

“Trae tu dedo, aquí tienes mis manos con la señal de los clavos”. Me buscabas cuando no estaba aquí; aprovéchate ahora. Conozco tu deseo a pesar de tu silencio. Antes de que me lo digas, sé lo que piensas. Te he oído hablar y, aunque invisible, estaba junto a ti, junto a tus dudas, sin dejarme ver; te he hecho esperar para percibir mejor tu impaciencia. “Mete tu dedo en la señal de mis clavos. Mete tu mano en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente”.

Tomás le toca y desaparece toda su desconfianza; lleno de una fe sincera y de todo el amor que debe a Dios, exclama: “¡Señor mío y Dios mío!”. Y el Señor le dice: “¿Por qué me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto”. Tomás, lleva la buena nueva de mi resurrección a los que no me han visto. Arrastra a toda la tierra a creer en lo que no ven, en tu palabra. Recorre pueblos y ciudades lejanas. Enséñales a llevar sobre sus hombros, no las armas, sino la cruz. No ceses de anunciarme: creerán y me adorarán. No exigirán otras pruebas. Diles que son llamados por la gracia, y tú, contempla su fe: “¡Dichosos, en verdad, los que crean sin haber visto!”.

Este es el ejército seducido por el Señor; estos son los hijos de la piscina bautismal, las obras de la gracia, la cosecha del Espíritu. Han seguido a Cristo sin haberle visto, le han buscado y han creído. Le han reconocido con los ojos de la fe, no con los del cuerpo. No han puesto su dedo en las marcas de los clavos, sino que se han unido a su cruz y han abrazado sus sufrimientos. No han visto el costado abierto del Señor, pero por la gracia han llegado a ser miembros de su cuerpo y han hecho suya su palabra: “¡Dichosos los que crean sin haber visto!”.

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  • : Este blog presenta hechos actuales a favor y en contra de la vida (aborto, eutanasia, etc.), además noticias a favor y en contra de la fe cristiana y de la iglesia católica, también noticias de las contribuciones actuales de la iglesia católica a la humanidad, y por último artículos pequeños sobre temas de formación para cristianos jóvenes y adultos.
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