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25 marzo 2013 1 25 /03 /marzo /2013 15:29
VATICANO, 24 Mar. 13 / 10:21 am (ACI/EWTN Noticias).- En su homilía al celebrar su primera Misa de Domingo de Ramos como Obispo de Roma, ante la multitud reunida en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco pidió a los fieles a mantener siempre la alegría, y los exhortó a no dejarse robar la esperanza “que nos da Jesús”.

El Santo Padre recordó que al ingresar a Jerusalén, Jesús fue recibido por la muchedumbre de discípulos que “lo acompañan festivamente, se extienden los mantos ante él, se habla de los prodigios que ha hecho, se eleva un grito de alabanza: ‘¡Bendito el que viene como rey, en nombre del Señor! Paz en el cielo y gloria en lo alto’”.

“Se respira un clima de alegría. Jesús ha despertado en el corazón tantas esperanzas, sobre todo entre la gente humilde, simple, pobre, olvidada, esa que no cuenta a los ojos del mundo”.

Jesús, indicó el Santo Padre, “ha sabido comprender las miserias humanas, ha mostrado el rostro de misericordia de Dios y se ha inclinado para curar el cuerpo y el alma”.

La escena del ingreso a Jerusalén, dijo el Papa, es una bella escena, llena de luz –la luz del amor de Jesús, de su corazón–, de alegría, de fiesta”.

Señalando la participación con alegría de los fieles esta mañana, en la que acogieron al Señor como “faro luminoso de nuestra vida”, así como “nuestro amigo, nuestro hermano”, el Papa exhortó a que no seáis nunca hombres y mujeres tristes: un cristiano jamás puede serlo”.

“Nunca os dejéis vencer por el desánimo. Nuestra alegría no es algo que nace de tener tantas cosas, sino de haber encontrado a una persona, Jesús; que está entre nosotros”.

El Papa señaló que “en este momento viene el enemigo, viene el diablo, tantas veces disfrazado de ángel, e insidiosamente nos dice su palabra. No le escuchéis”. “Nosotros acompañamos, seguimos a Jesús, pero sobre todo sabemos que él nos acompaña y nos carga sobre sus hombros: en esto reside nuestra alegría, la esperanza que hemos de llevar en este mundo nuestro”.

“Y, por favor, ¡no os dejéis robar la esperanza!, ¡no dejéis robar la esperanza! Esa que nos da Jesús”, pidió el Santo Padre.

El Santo Padre recordó que “Jesús no entra en la Ciudad Santa para recibir los honores reservados a los reyes de la tierra, a quien tiene poder, a quien domina; entra para ser azotado, insultado y ultrajado, como anuncia Isaías”.

“Jesús entra en Jerusalén para morir en la cruz. Y es precisamente aquí donde resplandece su ser rey según Dios: su trono regio es el madero de la cruz”.

El Papa recordó que Benedicto XVI dijo a los Cardenales que “sois príncipes, pero de un rey crucificado. Ese es trono de Jesús”.

“Jesús toma sobre sí el mal, la suciedad, el pecado del mundo, también el nuestro, el de todos nosotros, y lo lava, lo lava con su sangre, con la misericordia, con el amor de Dios”.

“Miremos a nuestro alrededor: ¡cuántas heridas inflige el mal a la humanidad! Guerras, violencias, conflictos económicos que se abaten sobre los más débiles, la sed de dinero, que nadie puede llevárselo consigo, lo debe dejar”.

Estos pecados incluyen, señaló el Papa, el “amor al dinero, al poder, la corrupción, las divisiones, los crímenes contra la vida humana y contra la creación. Y también –cada uno lo sabe y lo conoce– nuestros pecados personales: las faltas de amor y de respeto a Dios, al prójimo y a toda la creación”.

“Y Jesús en la cruz siente todo el peso del mal, y con la fuerza del amor de Dios lo vence, lo derrota en su resurrección”.

Por ello la cruz de Cristo, señaló el Papa, “nunca conduce a la tristeza, sino a la alegría, a la alegría de ser salvados y de hacer un poquito eso que ha hecho Él, aquel día de su muerte”.

El Papa también se dirigió a la multitud de jóvenes que asistieron a la Misa en la Plaza de San Pedro, a quienes dijo que “os he visto en la procesión cuando entraba; os imagino haciendo fiesta en torno a Jesús, agitando ramos de olivo; os imagino mientras aclamáis su nombre y expresáis la alegría de estar con Él”.

“Vosotros tenéis una parte importante en la celebración de la fe. Nos traéis la alegría de la fe y nos decís que tenemos que vivir la fe con un corazón joven, siempre: un corazón joven incluso a los setenta, ochenta años”.

Este corazón, aseguró Francisco, con Cristo “nunca envejece”.

“Pero todos sabemos, y vosotros lo sabéis bien, que el Rey a quien seguimos y nos acompaña es un Rey muy especial: es un Rey que ama hasta la cruz y que nos enseña a servir, a amar. Y vosotros no os avergonzáis de su cruz”.

Los jóvenes, dijo, “lleváis la cruz peregrina a través de todos los continentes, por las vías del mundo. La lleváis respondiendo a la invitación de Jesús: ‘Id y haced discípulos de todos los pueblos’, que es el tema de la Jornada Mundial de la Juventud de este año”.

El Papa Francisco aseguró a los jóvenes que “también yo me pongo en camino con vosotros, desde hoy, sobre las huellas del beato Juan Pablo II y Benedicto XVI”.

“Aguardo con alegría el próximo mes de julio, en Río de Janeiro. Os doy cita en aquella gran ciudad de Brasil”.

Francisco aseguró que “los jóvenes deben decir al mundo: Es bueno seguir a Jesús; es bueno ir con Jesús; es bueno el mensaje de Jesús; es bueno salir de uno mismo, a las periferias del mundo y de la existencia, para llevar a Jesús”.

“Pidamos la intercesión de la Virgen María. Ella nos enseña el gozo del encuentro con Cristo, el amor con el que debemos mirarlo al pie de la cruz, el entusiasmo del corazón joven con el que hemos de seguirlo en esta Semana Santa y durante toda nuestra vida. Que así sea”, concluyó.
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23 marzo 2013 6 23 /03 /marzo /2013 15:55
  • Evangelio: Juan 11,45-57
    "Para reunir a los hijos de Dios dispersos"

En aquel tiempo, muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él. Pero algunos acudieron a los fariseos y les contaron lo que había hecho Jesús. Los sumos sacerdotes y los fariseos convocaron el Sanedrín y dijeron: "¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos signos. Si lo dejamos seguir, todos creerán en él, y vendrán los romanos y nos destruirán el lugar santo y la nación." Uno de ellos, Caifás, que era sumo sacerdote aquel año, les dijo: "Vosotros no entendéis ni palabra; no comprendéis que os conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación entera." Esto no lo dijo por propio impulso, sino que, por ser sumo sacerdote aquel año, habló proféticamente, anunciando que Jesús iba a morir por la nación; y no sólo por la nación, sino también para reunir a los hijos de Dios dispersos.
Y aquel día decidieron darle muerte. Por eso Jesús ya no andaba públicamente con los judíos, sino que se retiró a la región vecina al desierto, a una ciudad llamada Efraín, y pasaba allí el tiempo con los discípulos. Se acercaba la Pascua de los judíos, y muchos de aquella región subían a Jerusalén, antes de la Pascua, para purificarse. Buscaban a Jesús y, estando en el templo, se preguntaban: "¿Qué os parece? ¿No vendrá a la fiesta?" Los sumos sacerdotes y fariseos habían mandado que el que se enterase de dónde estaba les avisara para prenderlo.

Mi comentario:

Esta vez mi comentario no es directo al evangelio mencionado arriba sino al hecho que los católicos debemos ser como Cristo, es decir hacer siempre la voluntad de Dios, y debemos pedir a Dios nos ayude a saber qué hacer en cada momento, así como Jesús sabía qué hacer en cada momento y cómo hacerlo (callar, hablar fuerte, predicar, botar mercaderes del templo, orar, dormir, etc.). Jesús supo cuándo no ir a Jerusalén y cuándo sí; nosotros también debemos saber (y pedir a Dios que nos ilumine para saber) qué hacer en cada momento y cómo, siempre por y con amor a Dios y al prójimo. Claro está que de nuestra parte debemos poner lo más posible por aprender la ley de Dios, entender sus evangelios y comprender qué espera de cada uno de nosotros.

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21 marzo 2013 4 21 /03 /marzo /2013 14:38
  • Evangelio: Juan 8,51-59
    "Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día"

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: "Os aseguro: quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre." Los judíos le dijeron: "Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: "Quien guarde mi palabra no conocerá lo que es morir para siempre"? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?"
Jesús contestó: "Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: "Es nuestro Dios", aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera: "No lo conozco" sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría." Los judíos le dijeron: "No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?" Jesús les dijo: "Os aseguro que antes que naciera Abrahán, existo yo." Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.

Mi comentario: a buen entendedor pocas palabras. Está claro que Jesús es Dios y que existe desde mucho antes que Abrahán. Y "quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre" es también evidente, si somos fieles a Dios moriremos pero resucitaremos para estar con Él toda la eternidad en el cielo.

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19 marzo 2013 2 19 /03 /marzo /2013 22:24
16.03.13, En Papa Francisco, por

Son muy pocos los católicos que hoy en día están familiarizados con los escritos del francés converso Léon Bloy. Entre otras cosas, es muy probable que el término “políticamente incorrecto” fuera acuñado en referencia a él.

Durante su primera homilía, el Papa Francisco citó a Bloy: “Cuando no se confiesa a Jesucristo, me viene a la memoria la frase de Léon Bloy: ‘Quien no reza al Señor, reza al diablo’. Cuando no se confiesa a Jesucristo, se confiesa la mundanidad del diablo, la mundanidad del demonio”.

Bloy era el hijo de un seguidor de Voltaire anti-católico, pero se convirtió al catolicismo en 1868 y decidió vivir una vida de pobreza radical, dependiendo totalmente de la caridad, incluso pidiendo dinero a los luminarios racionalistas que él ferozmente había criticado, por lo que se hizo conocido como “el mendigo ingrato”.

Sus numerosos libros están llenos de frases como:

  • “Los sacerdotes son letrinas. Están ahí para que la humanidad derrame nuestra inmundicia”.
  • “El peor mal no es el delito cometido, sino no haber obrado el bien que uno podría haber hecho”.
  • “Cualquier cristiano que no es un héroe es un cerdo”.

Debido a su “intolerancia”, Bloy fue odiado por los grandes nombres de la época como Emile Zola, Guy de Maupassant, Renan Ernest y Anatole France … Pero su radical catolicismo también inspiró una ola de conversiones en Francia durante el siglo 20 que incluye a personalidades como Georges Rouault, Maxence Van der Meersch, y los filósofos Jacques y Raisa Maritain.

Bloy podría haber sonreído cuando el Papa Francisco dijo en su primera homilía: “Cuando caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz y cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos discípulos del Señor: somos mundanos, somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos del Señor”.

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19 marzo 2013 2 19 /03 /marzo /2013 22:22
VATICANO, 19 Mar. 13 / 05:09 am (ACI/EWTN Noticias).- En su homilía por la Misa de inauguración de su pontificado, celebrada esta mañana en la Plaza de San Pedro ante cientos de miles de fieles, el Papa Francisco aseguró que “el verdadero poder es el servicio”.

Ante los cerca de 200 mil fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre señaló que “ciertamente, Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? A las tres preguntas de Jesús a Pedro sobre el amor, sigue la triple invitación: Apacienta mis ovejas, apacienta mis ovejas”.

“Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz”.

El Papa, dijo el Santo Padre, “debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de San José y, como él, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños”.

Los más pequeños y débiles, indicó, son los que “Mateo describe en el juicio final sobre la caridad: al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado. Sólo el que sirve con amor sabe custodiar”.

Reflexionando sobre la Solemnidad de San José, que la Iglesia celebra hoy, el Papa Francisco recordó al Obispo Emérito de Roma Benedicto XVI, señalando que “es también el onomástico de mi venerado Predecesor: le estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud”.

El Papa reflexionó sobre el Evangelio de Mateo, en el que se relata que “José hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer”.

“En estas palabras se encierra ya la misión que Dios confía a José, la de ser custodio. Custodio ¿de quién? De María y Jesús; pero es una custodia que se alarga luego a la Iglesia”.

El Santo Padre señaló que José ejerce esta custodia “con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad y total, aún cuando no comprende”.

José, indicó el Papa, “desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor”.

“¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia? Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio”.

El Santo Padre subrayó que José es custodio “porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es más sensible aún a las personas que se le han confiado, sabe cómo leer con realismo los acontecimientos, está atento a lo que le rodea, y sabe tomar las decisiones más sensatas”.

“En él, queridos amigos, vemos cómo se responde a la llamada de Dios, con disponibilidad, con prontitud; pero vemos también cuál es el centro de la vocación cristiana: Cristo. Guardemos a Cristo en nuestra vida, para guardar a los demás, salvaguardar la creación”.

En el fondo, señaló el Papa, “todo está confiado a la custodia del hombre, y es una responsabilidad que nos afecta a todos. Sed custodios de los dones de Dios”.

“Cuando el hombre falla en esta responsabilidad, cuando no nos preocupamos por la creación y por los hermanos, entonces gana terreno la destrucción y el corazón se queda árido. Por desgracia, en todas las épocas de la historia existen ‘Herodes’ que traman planes de muerte, destruyen y desfiguran el rostro del hombre y de la mujer”.

El Santo Padre pidió “a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos ‘custodios’ de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente”.

“No dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro”.

Pero, para custodiar, advirtió, “también tenemos que cuidar de nosotros mismos”. “Recordemos que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida”.

“Custodiar quiere decir entonces vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen. No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura”, aseguró.

El Santo Padre indicó que “en los Evangelios, San José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura”.

El Papa pidió a los fieles “custodiar a Jesús con María, custodiar toda la creación, custodiar a todos, especialmente a los más pobres, custodiarnos a nosotros mismos”.

“He aquí un servicio que el Obispo de Roma está llamado a desempeñar, pero al que todos estamos llamados, para hacer brillar la estrella de la esperanza: protejamos con amor lo que Dios nos ha dado”.

Al concluir su homilía, Francisco imploró “la intercesión de la Virgen María, de San José, de los Apóstoles san Pedro y San Pablo, de San Francisco, para que el Espíritu Santo acompañe mi ministerio, y a todos vosotros os digo: Oren por mí. Amén”.
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16 marzo 2013 6 16 /03 /marzo /2013 16:42
VATICANO, 15 Mar. 13 / 12:20 pm (ACI/EWTN Noticias).- En sus palabras durante el encuentro esta mañana con los cardenales electores y no electores, el Papa Francisco alentó a los purpurados a dar a los jóvenes la sabiduría de la vida que tienen los ancianos, que mejoran como el buen vino con el paso de los años.

En el encuentro en el que sufrió un pequeño tropiezo, el Santo Padre dijo a los cardenales: "valor, hermanos: Probablemente la mitad de nosotros está en la vejez. Y la vejez, se dice, es la sede la sabiduría de la vida. Los viejos tienen la sabiduría que les da el haber caminado mucho. Como los ancianos Simeón y Ana en el templo cuya sabiduría les hizo reconocer a Jesús. Demos esta sabiduría a los jóvenes: como el buen vino, que con los años se vuelve todavía mejor: demos a los jóvenes la sabiduría de la vida".

En la Sala Clementina del Palacio Apostólico del Vaticano, el Santo Padre recordó al Cardenal argentino Jorge Mejía, que ha tenido un infarto y comentó que "su salud es estable y manda saludos para todos".

El Papa dijo que el encuentro de hoy quería ser "casi una prolongación de la intensa comunión eclesial", experimentada durante el Cónclave.

"Animados por un profundo sentido de responsabilidad y alentados por un gran amor por Cristo y por su Iglesia –ha recordado– hemos rezado juntos, compartiendo fraternalmente nuestros sentimientos, nuestras experiencias y reflexiones. En este clima de gran cordialidad han crecido el conocimiento y la apertura mutuas".

Improvisando nuevamente, el Pontífice dijo que esos sentimientos eran "buenos porque somos hermanos. Algunos me han dicho que los cardenales son los sacerdotes del Santo Padre y yo creo que la cercanía y la amistad nos sentarán bien a todos".

"Precisamente la cercanía y la apertura nos han facilitado la docilidad al acción del Espíritu Santo, el Paráclito, el protagonista supremo de toda iniciativa y manifestación de fe", y de nuevo, dejando los papeles del discurso ha añadido "es curioso: yo pienso que el Paráclito da todas las diferencias en las Iglesias y parece como si fuera un apóstol de Babel".

"Pero, por otra parte, es eso lo que forma la unidad de estas diferencias no en la homogeneidad, sino en la armonía. Me acuerdo de un Padre de la Iglesia que lo definía así: ‘Ipse harmonia est’. Este Paráclito que nos da, a cada uno, carismas diversos, nos une en esta comunidad de Iglesia que adora al Padre, al Hijo y a él, al Espíritu Santo".

El Santo Padre ha recordado el período del Cónclave, "lleno de significado no solo para el Colegio Cardenalicio sino para todos los fieles. En estos días hemos sentido muy de cerca el afecto y la solidaridad de la Iglesia universal y también el interés de tantas personas que, incluso sin compartir nuestra fe, miran con respeto y admiración a la Santa Sede".

Asimismo ha expresado su agradecimiento a todos los cardenales por su cooperación en la guía de la Iglesia durante la Sede Vacante, desde el cardenal Angelo Sodano, Decano del Colegio Cardenalicio, al Camarlengo, cardenal Tarcisio Bertone y al cardenal Giovanni Battista Re "que ha sido nuestro jefe en el Cónclave".

"Pienso con profundo afecto y con gratitud en mi venerado predecesor, Benedicto XVI que en estos años de pontificado ha enriquecido y vigorizado a la Iglesia con su magisterio, su bondad, su guía, su fe, su humildad y su mansedumbre que permanecen como patrimonio espiritual para todos".

Y ha señalado que "como tantas veces, con sus enseñanzas y, por último, con su gesto valeroso y humilde, nos ha recordado Benedicto XVI, es Cristo el que guía a la Iglesia por medio de su Espíritu. El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia, con su fuerza que vivifica y une hace un sólo cuerpo de muchos: el Cuerpo místico de Cristo".

"No cedamos nunca al pesimismo, a la amargura que el diablo nos propone cada día no cedamos al desaliento. Tenemos la firme certeza que el Espíritu Santo da a la Iglesia, con su hálito potente, el valor de perseverar y también de buscar nuevos métodos de evangelización, para llevar el Evangelio hasta los extremos confines de la tierra".

"La verdad cristiana es atrayente y persuasiva porque responde al deseo profundo de la existencia humana anunciando de forma convincente que Cristo es el único Salvador de toda la persona y de todos los seres humanos. Este anuncio es tan válido hoy como lo fue al principio del cristianismo cuando tuvo lugar la gran expansión misionera del Evangelio".

Finalmente dijo: "ahora volveréis a vuestras sedes para continuar con vuestro ministerio, enriquecidos por la experiencia de estos días, tan cargados de fe y de comunión eclesial. Esa experiencia, única e incomparable, nos ha permitido comprender en profundidad la belleza de la realidad eclesial, que es un reflejo del esplendor de Cristo resucitado: Un día miráremos el hermoso rostro de Cristo resucitado".

Terminado su discurso el Papa saludó uno por uno a todos los cardenales presentes.

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12 marzo 2013 2 12 /03 /marzo /2013 13:37
  • Primera Lectura: Ezequiel 47,1-9.12
    "Vi que manaba agua del lado derecho del templo, y habrá vida dondequiera que llegue la corriente"

En aquellos días, el ángel me hizo volver a la entrada del templo. Del zaguán del templo manaba agua hacia levante -el templo miraba a levante-. El agua iba bajando por el lado derecho del templo, al mediodía del altar. Me sacó por la puerta septentrional y me llevó a la puerta exterior que mira a levante. El agua iba corriendo por el lado derecho. El hombre que llevaba el cordel en la mano salió hacia levante. Midió mil codos y me hizo atravesar las aguas: ¡agua hasta los tobillos! Midió otros mil y me hizo cruzar las aguas: ¡agua hasta las rodillas! Midió otros mil y me hizo pasar: ¡agua hasta la cintura! Midió otros mil. Era un torrente que no pude cruzar, pues habían crecido las aguas y no se hacía pie; era un torrente que no se podía vadear. Me dijo entonces: "¿Has visto, hijo de Adán?" A la vuelta me condujo por la orilla del torrente. Al regresar, vi a la orilla del río una gran arboleda en sus dos márgenes.
Me dijo: "Estas aguas fluyen hacia la comarca levantina, bajarán hasta la estepa, desembocarán en el mar de las aguas salobres, y lo sanearán. Todos los seres vivos que bullan allí donde desemboque la corriente, tendrán vida; y habrá peces en abundancia. Al desembocar allí estas aguas, quedará saneado el mar y habrá vida dondequiera que llegue la corriente. A la vera del río, en sus dos riberas, crecerán toda clase de frutales; no se marchitarán sus hojas ni sus frutos se acabarán; darán cosecha nueva cada luna, porque los riegan aguas que manan del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales."

Mi comentario:

Así debemos ser la corriente de católicos en el mundo; dar toda clase de frutos, no marchitarnos nunca, ser medicina para muchos males, hacer el bien, sólo el bien y todo el bien que debamos hacer (por y con amor a Dios y al prójimo). 

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11 marzo 2013 1 11 /03 /marzo /2013 15:48
  • Evangelio: Lucas 15, 1-3. 11-32
    ""Este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido""

En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharle. Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: "Ése acoge a los pecadores y come con ellos."
Jesús les dijo esta parábola: "Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte que me toca de la fortuna."
El padre les repartió los bienes.
No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.
Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad.
Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de llenarse el estómago de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer.
Recapacitando entonces, se dijo: "Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros."
Se puso en camino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo.
Su hijo le dijo: "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo. "
Pero el padre dijo a sus criados: "Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado."
Y empezaron el banquete.
Su hijo mayor estaba en el campo.
Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba.
Éste le contesto: "Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud."
Él se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo.
Y él replicó a su padre: "Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado."
El padre le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.""

Mi comentario:

Los cristianos debemos alegrarnos cuando una persona se arrepiente de sus pecados y decide volver a ser fiel a Dios. No digo que tengamos que darle "el mejor traje" y "un anillo", pero sí apoyarlo para que siga siendo fiel a Dios.

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11 marzo 2013 1 11 /03 /marzo /2013 15:35
  • Salmo Responsorial: 33
    "Gustad y ved qué bueno es el Señor."

Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca; mi alma se gloría en el Señor: que los humildes lo escuchen y se alegren. R.
Proclamad conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su nombre. Yo consulté al Señor, y me respondió, me libró de todas mis ansias. R.
Contempladlo, y quedaréis radiantes, vuestro rostro no se avergonzará. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha y lo salva de sus angustias. R.

Mi comentario:

Si estamos afligidos o desanimados o desesperanzados, debemos invocar al Señor; él nos escuchará y nos salvará de nuestras ansias y angustias. No quiere decir que nos resolverá los problemas o dará lo que nos falta; sí quiere decir que nos aclarará el panorama, nos hará ver lo verdaderamente necesario, nos confortará saber que estamos en lo correcto, nos devolverá la esperanza, pues quien es fiel a Dios, aunque pase muchas pruebas en la tierra, recibirá el cielo como recompenza.

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11 marzo 2013 1 11 /03 /marzo /2013 15:27
  • Primera Lectura: Josué 5, 9a. 10-12
    "El pueblo de Dios celebra la Pascua, después de entrar en la tierra prometida"

En aquellos días, el Señor dijo a Josué: "Hoy os he despojado del oprobio de Egipto."
Los israelitas acamparon en Guilgal y celebraron la Pascua al atardecer del día catorce del mes, en la estepa de Jericó.
El día siguiente a la Pascua, ese mismo día, comieron del fruto de la tierra: panes ázimos y espigas fritas.
Cuando comenzaron a comer del fruto de la tierra, cesó el maná. Los israelitas ya no tuvieron maná, sino que aquel año comieron de la cosecha de la tierra de Canaán.

Mi comentario:

En la lectura anterior se hace evidente que Dios enviaba el maná al pueblo de Israel, pues apenas pudieron comer de terrenos cultivados (en Canaán) dejo de enviarles el maná. Dios quiere que hagamos su voluntad y no nos abandona si la hacemos. Dios nos da lo que necesitamos para serle siempre fieles (no nos da de más, deja que nosotros hagamos la parte que nos corresponde). Por lo anterior, debemos hacer la voluntad de Dios siempre, que el resto nos será dado por añadidura.

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  • : El blog de José Calderón
  • : Este blog presenta hechos actuales a favor y en contra de la vida (aborto, eutanasia, etc.), además noticias a favor y en contra de la fe cristiana y de la iglesia católica, también noticias de las contribuciones actuales de la iglesia católica a la humanidad, y por último artículos pequeños sobre temas de formación para cristianos jóvenes y adultos.
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